-
Hice de mi madre mi mujer, mi amante y mi puta
Fecha: 27/09/2023, Categorías: Incesto Autor: JoseG, Fuente: CuentoRelatos
... confesión. - Perdóname hijo. Levante la mirada hacia ella y dije - Má, entiendo que eres mujer y tienes necesidades ¿pero qué hay de mí? - ¿A qué te refieres? - Pues que si pensaste que sentiría yo sí me enterará, por qué supongo que para cualquier chico de mi edad es normal saber que sus papás tiene relaciones, pero no, saber que tú mamá se ha acostado con un desconocido, por qué eso es Ernesto, un completo desconocido. Mi madre se quedó con la cabeza agachada. - Entiendo que tienes la necesidad de tener relaciones sexuales, o incluso que tengas ganas de hacerlo solo por disfrutar, pero no quiero que cualquiera te haga su mujer. Pero tal y como te lo digo, te entiendo por eso te quiero proponer una cosa. - ¿Cuál? - pregunto ella. - La verdad es que al imaginar que un cualquiera te pudiera hacer su mujer y mirando que estás bien buena, me dieron la idea de ser yo quien te meta la verga - Mi madre cayó en un gran asombro que mostraba en su rostro - piénsalo, crees mejor mostrar tu cuerpo a un desconocido que a mí que soy tu hijo - mientras le exponía mis motivos me empecé acercar a ella y a acariciar su cuerpo - Quiero hacerte mi mujer, prefiero hacerte mía y ser yo quien disfrute de tu cuerpo que alguien más lo haga. Me arroje hacia sus labios besándola apasionadamente y ella correspondió desde el primer instante, con la confianza que me otorgó su consentimiento en el beso, empecé a acariciarle las piernas mientras que le decía. -A partir de ...
... hoy te voy hacer mi mujer. Era una total fantasía hecha realidad, fantasía que nunca tuve y que solo gracias a haberme dado cuenta de que mi mamá quería que le metieran la verga hoy estaba cumpliendo. Estaba caldeando los ánimos para cogerme a mi madre, a la mujer que muchos otros desean y no es por exagerar, lo he visto cuando vamos por la calle, señores que voltean a verle las nalgas, muecas sorprendidas de las curvas que se forman en su cintura, cadera, tetas, piernas y sus facciones de veinteañera. Además del morbo que provocaba someter al placer de mi verga a una mujer mayor que yo y aún más siendo que de alguna manera era prohibida para mí. - Si mi amor, has me tuya, has me tu mujer - contesto ella para mí sorpresa. No espere más, mi madre era consciente de lo que iba a suceder y yo estaba dispuesto a complacerla al igual que complacer las fantasías que apenas menos de 24 horas ya me había creado. Le desabotone el pantalón y lo baje poco a poco, ella no se quedó atrás, hizo lo mismo con mi pantalón y su mano derecha fue en búsqueda de mi verga. Me fue de gran sorpresa darme cuenta que mi madre no era tan santa como yo pensaba, era una mujer fogosa, deseosa de verga. Pero como ya lo había pensado, es normal, es humana como cualquiera y tiene necesidades sexuales o gusto por el mismo, sin embargo ya no me preocupaba ya que con las acciones del momento sabía que ya no buscaría complacerse con algún desconocido, no correría riesgo alguno, ahora sería yo ...