1. Shhh, solo es sexo


    Fecha: 04/10/2023, Categorías: Incesto Autor: Lara, Fuente: CuentoRelatos

    ... nota la humedad de mi boca en su glande, sé que siente como la punta de mi lengua recorre todo su contorno, para más tarde succionarlo solo un poquito, solo la punta de su glande mientras vuelvo a susurrar shhh.
    
    Mi boca ya viaja de arriba abajo por su pene, mi saliva la envuelve y acaricio sus testículos que como dos bolas llenan la palma de mis manos, los gemidos de su boca, sus manos en mi pelo apretando mi cara contra él, su pene penetra muy dentro, no hay ningún shhh, solamente el sonido de alguna arcada cuando me llena hasta la garganta, mi cabeza sube y baja con más velocidad, me detengo y succiono su pene, siento su excitación por su respiración, por sus jadeos, por sus piernas apretando mi cuerpo.
    
    Mis labios y mi lengua recorren todo su contorno, algunos mordiscos laterales con mis dientes, muy suave, lentamente descubro los sonidos de su placer, sus gemidos pidiéndome más, saboreo el líquido pre seminal que sale de su pene, me relamo de pensar que pasaría si me la metiera, una cosa era chupársela y otra muy diferente dejar que me follara y la idea no deja de rondarme la cabeza, una loca idea que no tendría marcha atrás y, sin embargo, deseo tanto, dejar que me penetre hasta que explotáramos de placer, una idea que había desechado desde un principio, pero que nuevamente empezaba a martillar la cabeza, una idea malísima y aun así estaba venciendo a la cordura que no paraba de decirme que ya no había marcha atrás, yo estaba mojada y sin bragas y él, con los ojos ...
    ... vendados.
    
    Después de despedirme con mi boca de su pene, con una, dos y hasta tres incursiones tan dentro de mí que termine estrechándola con mis labios saboreando hasta el último centímetro de su glande, me levanté, salí de entre sus piernas y se las cerré con las manos mientras él giraba su cabeza intentando ver algo y nuevamente un susurro, shhh inundo la habitación cuando el interior de mis muslos rozan sus piernas a ambos lados.
    
    Shhh, su pene una vez más está entre mis manos, que suben y bajan despacio por él y lo ponen recto, mirando a un techo sombrío, el roce de sus piernas por el interior de mis muslos va subiendo a medida que yo voy bajando hasta casi llegara sentarme sobre él, con mis piernas flexionadas busco con su glande la entrada de mi vagina, para que saboree la humedad de mis labios y vaya abriendo camino entre ellos hasta que llega a tocar la parte carnosa y suave y justo allí, de pie con mis rodillas flexionadas, me siento muy despacio, notando con placer como su pene empieza a penetrar en mi cuerpo por mi vagina y un shhh entrecortado, un shhh acompañado por más de un gemido, por más de un pequeño grito, un shhh perpetuo que lanzo a la vez que su lanza me va penetrando, como su glande como cabeza de puente se va hundiendo, atravesando un mar de placer, un fluido caliente que envuelve mi vagina.
    
    Mis piernas se aprietan contra él, haciendo esfuerzos para ir levantando mi cuerpo y dejándome caer sobre su pene, el placer me invadía cada vez más, estaba ...