1. El nuevo curso (I)


    Fecha: 06/10/2023, Categorías: Gays Autor: ShatteredGlassW, Fuente: CuentoRelatos

    ... Con suma destreza apretó más los labios hasta formar un reducido aro y deslizó la cabeza hasta abajo, dejando que el pene de su amigo invadiese toda su boca. El sabor ligeramente salado le inundó completamente y casi le hace perder el juicio al tiempo que se impulsaba más todavía, hasta que su nariz quedó enterrada en el pubis de Enrique, que jadeaba como si acabase de correr una maratón. Tragó la saliva y el líquido preseminal que tenía en la boca y sintió su garganta cerrarse sobre el glande de su amigo, que gimió nuevamente.
    
    Deleitándose en las sensaciones de Enrique, Damián empezó a subir y bajar la cabeza, aumentando paulatinamente la velocidad. Con la mano libre masajeaba los testículos de su amigo, que gemía y movía las caderas para impulsarse y conseguir que tragase hasta el fondo. Cuando Damián sentía que necesitaba recuperar el aliento sacaba el pene de su boca, apresurándose a masturbarlo con la mano mientras lamía los testículos hasta dejarles brillantes de saliva. Les notaba tensos, igual que el pene al que ahora se le marcaban las venas. Volvió a tragarle hasta el fondo, dejando que su amigo marcase el ritmo y le follase la boca, antes de retirar la cabeza e incorporarse rápidamente, besando a Enrique y dejando que este también percibiese el sabor de su pene.
    
    –Gira. –La orden fue breve, demandante, pero no por eso carente de ternura. Algo desconcertado se apresuró a obedecer.
    
    Damián le ayudó a colocarse boca abajo, con el pene colocado hacia atrás y ...
    ... asomando entre las piernas ligeramente abiertas, de forma que pudiese acariciarle buena parte del tronco y el glande. Enrique giró la cabeza al notar que el joven se sentaba a su lado en la cama para desatarse las zapatillas. Incluso cuando hacía algo tan sencillo como eso la forma en que los músculos se ondulaban bajo la piel se le antojaba hermosa y sensual. Captando su mirada Damián le dirigió una sonrisa algo tímida y se puso de pie soltando su vaquero. Expectante y lleno de curiosidad Enrique se incorporó ligeramente en la cama.
    
    Agarrando los vaqueros por la presilla del cinturón Damián les deslizó hasta abajo. La tela del bóxer gris presentaba una marca de humedad bien visible y un bulto más que considerable. Enrique alargó la mano y palpó por encima de la tela la impresionante erección de su amigo que bajó despacio la prenda, lo que provocó que un impresionante pene saltase fuera, libre por fin de la constricción a la que le habían sometido. Los ojos de Enrique se abrieron desmesuradamente ante el tamaño, casi veintiún centímetros de carne y más grueso aún que el suyo, con el glande de un tono rosado y tan solo un par de venas. Los testículos eran grandes, pero sin colgar demasiado, contenidos en un escroto firme y con la línea media bien marcada.
    
    –Sé que es grande, si quieres ser tú el activo no me importa. –Su azoramiento era evidente, y a Enrique se le antojó tierno. Con una sonrisa dulce acarició la inmensa herramienta de su amigo y se incorporó lo justo para ...
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