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El nuevo curso (I)
Fecha: 06/10/2023, Categorías: Gays Autor: ShatteredGlassW, Fuente: CuentoRelatos
... irradiase un calor intenso que perduró durante todo el camino hasta la biblioteca del campus, como si en lugar de tocarle le hubiese marcado la piel a fuego. Enrique apenas consiguió pronunciar una docena de palabras en todo el trayecto, dejando la conversación a su compañero mientras se deleitaba con su presencia, el tono de su voz, sus hoyuelos al sonreír y esos ojos verdosos, tan extraños y fascinantes. Ni siquiera el silencio y la tranquilidad de la biblioteca le proporcionaron tregua. El ambiente familiar de mesas largas, estudiantes concentrados y potentes luces halógenas parecía completamente diferente por su culpa. Inclinado sobre los libros y tomando apuntes no parecía ser consciente de que la piel pálida se veía más blanca incluso bajo aquella luz, de que sus pestañas temblaban cada vez que movía los ojos de un lado a otro y de que su pelo ahora sí mostraba todos los matices rojizos que tenía. Cuando Damián se desperezó Enrique no pudo evitar dar un respingo mientras su compañero le sonreía antes de volver a sus estudios. La revelación le golpeó como un rayo: estaba completa, total e irremisiblemente colado por él. Con un leve suspiro intentó concentrarse en sus estudios. Ya había tenido enamoramientos antes, el de Carlo, sin ir más lejos, y tenía tantas posibilidades de que Damián se fijase en él como de que lo hiciese su amigo. Sabía manejar bien sus expectativas. Intentando que el desánimo no se trasluciese esta vez sí consiguió centrar su mente en los ...
... libros y los apuntes, hasta que llegó la hora de cerrar la biblioteca. Cuando el conserje les echó de ahí por fin sintió que volvía a una rutina conocida, aunque amarga. Poco a poco Enrique consiguió volver a centrarse en lo conocido, los horarios y las clases a pesar de que no pasaban más de dos días sin que se masturbase pensando en su nuevo compañero. Al binomio que había formado con Carlo se había añadido una tercera persona que hacía lo mismo que el italiano el año pasado, lo que volvía más llevadero el enamoramiento en el que se había visto atrapado, aunque con sutiles diferencias que conseguía que acabase el día de muy mal humor. Damián destacaba entre los demás como un faro destacaría entre un montón de linternas. Raro era el día en que alguien le pedía el teléfono o intentaba coquetear con él y en cuanto eso pasaba las entrañas de Enrique se retorcían, y cada vez que su nuevo amigo conseguía burlar sus intentos y volvía a su lado le embargaba la felicidad. Tan común se volvió esa dinámica que apenas pudo creerlo cuando Damián, dos semanas después de conocerlos, les anunció que había aceptado ir a la fiesta que preparaban para celebrar el inicio de curso. –¿En serio vas a ir? –consiguió preguntar, rezando porque su voz sonase normal. Los ojos de gato de Damián se clavaron en la cara de Enrique que casi se echa a temblar ante la seriedad de su mirada. –Sí. –Y nosotros también. –Anunció Carlo sin esperar a que Enrique se recuperase–. Vamos, necesitamos ...