1. Mi amante del chat


    Fecha: 14/10/2023, Categorías: Gays Autor: Casadocurioso52, Fuente: CuentoRelatos

    ... mis ganas de estar en la intimidad con ese macho que me deseaba.
    
    Cuando entramos al elevador íbamos solos y él se acercó a mí por detrás y respiró muy cerca de mi nuca, lo que me prendió todavía más y me susurró “No te vas a arrepentir de estar conmigo, te voy a enseñar como hace el amor un hombre a su hembra” y me pasó su mano por la cintura, para después bajarla a mis nalgas, donde la dejó.
    
    Apenas entramos a la habitación me giró, me abrazó de la cintura y me besó, mi respiración era totalmente entrecortada, lo abracé del cuello y respondí a su beso, fue delicioso, primero fue suave, disfrutamos nuestros labios, después nos los comenzamos a mordisquear y comenzamos a usar nuestras lenguas, mientras él me apretaba contra su cuerpo y comenzaba a bajar sus manos a mis nalgas y a repegarme contra su pene que ya se sentía duro.
    
    Metió sus manos bajo mi ropa y sentí sus manos un tanto ásperas sobre mi piel, eso explotó mi mente y si hubiera habido un ápice de duda la disipó completamente; estaba ahí para ser cogida por mi macho, para que hiciera conmigo lo que quisiera.
    
    Yo le había quitado la camisa y acariciaba su espalda que era ancha y fuerte, sus brazos musculosos y sentía su pecho fuerte contra el mío que ya también estaba desnudo. Cuando me quiso quitar el pantalón me retiré y le dije que me diera unos minutos, que iba a prepararme para él, así que entré al baño con la pequeña maleta en que llevaba unas bragas de encaje, una liga para el muslo y unas zapatillas, ...
    ... además de mi dildo, éste último por dos razones; La primera para preparar mi culo para recibir el de él sin que me lastimara, y el segundo porque cuando me lo meto y lo saco limpio mi intestino, aunque me había hecho un lavado previo no quería sorpresas desagradables durante nuestro encuentro.
    
    Después de dejarme limpio y vestirme para él salí a la habitación, me había rasurado todo el cuerpo, me puse crema para tener la piel suave y con lo que me puse realmente me sentí una hembra deseable para mi hombre.
    
    Ahí estaba, como una novia que por primera vez se va a entregar, prácticamente desnuda, solo con mis bragas, mi liga y esas zapatillas que estilizaban aún más mis piernas y mis nalgas, y toda la putería que estaba sintiendo por dentro, cachonda, lista y dispuesta a disfrutar a ese hombre y mi cachondez, iba dispuesta a obtener todo el placer que me fuera posible ¿Y él? Seguramente también, y en eso confiaba para que los dos gozáramos lo más posible de ese encuentro.
    
    Él se había quitado la ropa y estaba recargado en la cabecera de la cama, qué delicia ver ese cuerpo desnudo y excitado por mí, sus piernas gruesas y fuertes resaltaban, qué ganas de tenerla pegadas las mías, su verga parada con una curva que hacía que apuntara hacia arriba, y su mirada sobre mi cuerpo desnudo. No pudo aguantar soltar un fuerte suspiro al verme, se levantó y fue hacia mí, me abrazó de nuevo muy fuerte por la cintura haciéndome sentir su verga pegada a la mía, que se mantenía medio oculta ...