1. Follado en el área de servicio


    Fecha: 16/10/2023, Categorías: Gays Autor: Einar Cano, Fuente: CuentoRelatos

    Siempre me han gustado las motos, tengo una monster 696 que uso para ir a trabajar y para alguna salida a la sierra pero siempre he querido una moto custom para hacer kilómetros y desde que follé con Paco, el motorista, quedé encantado con su Voyager y me pico el gusanillo, busqué en Internet y encontré una preciosa Suzuki intruder c1500 del 2008 negra con el kit de faros auxiliares, parabrisas, alforjas semirrígidas y arcón trasero en Santiago de Compostela, como el precio estaba bien y tenía pocos kilómetros decidí ir a por ella, tomé un vuelo que me dejó en la capital gallega en poco más de hora y media y en cuanto la vi en el concesionario me enamoró, su estado era impecable y sonaba de maravilla, hice la transferencia y me la llevé, la documentación me llegaría por correo.
    
    Tengo un amigo rutero que dice que para ir en moto siempre hay que ir vestido como si te fueras a caer, el me recomendó también ponerme debajo de la ropa de moto en verano un culote ligero de ciclismo y una camiseta también de ciclismo que absorban la humedad. En el mismo concesionario compré un conjunto de cazadora y pantalones ventilados, casco, guantes de verano y botas, decidí dormir aquella noche en un hotel cercano al concesionario y salir por la mañana, tenía pensado volver a Sevilla por Portugal.
    
    Mi primera parada fue Oporto, evité los peajes y tomé carreteras secundarias, la moto iba de maravilla y en poco más de tres horas estaba en la bella ciudad portuguesa, almorcé allí y continué ...
    ... el viaje, crucé la frontera por Badajoz y decidí detenerme en un área de servicio en la que se veían algunos camiones para estirar las piernas antes de continuar viaje, me quité la cazadora y los guantes y los guardé en el arcón, asegure el casco y entré en la cafetería.
    
    Dentro apenas había nadie, dos individuos con pintas de camionero cada uno en una mesa, uno de ellos me llamó la atención, joven, sobre unos treinta años, unos brazos enormes, se le adivinaba por la camiseta ajustada que era culturista, no era guapo pero tampoco se podía considerar feo, desde que entré se quedó mirándome igual que yo a él, me senté a la barra y pedí un café con hielo, mientras estuve tomándolo el individuo en cuestión y yo no paramos de intercambiar miradas, me tenía confundido la verdad, me gustaba pero no sabía si entrarle o no.
    
    Pagué la consumición y salí, antes de volver a la moto entré en los servicios del área, a un lado se veían las duchas y al otro los urinarios, me puse en el último, desabroché por completo el pantalón, me bajé el culote, saqué mi polla y mis huevos y me puse a mear.
    
    Estaba sacudiéndomela cuando entró el tipo con el que había intercambiado miradas, era grande, traía una camiseta blanca y un chándal Adidas, se colocó en el urinario a mi izquierda, se bajó el chándal y los slips y se sacó el pene y los huevos, miró mi polla y luego la suya, yo seguí su mirada.
    
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    Asentí con la cabeza, era una hermosura, grande aunque no tanto como la polla del ...
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