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Mi suegra me lleva al hostal
Fecha: 21/10/2023, Categorías: Incesto Autor: AlonsoLima, Fuente: CuentoRelatos
... decirme “yerno, mi yerno” la excitaba ese juego, de suegra y yerno. Hasta en eso coincidíamos, a mí me excitaba y mucho decirle “suegra, suegra, suegrita”. Nos desnudamos rápidamente y nos acostamos a la cama, donde nos besamos apasionadamente. Me subí sobre ella y sin ningún previo, ni siquiera una mamada de tetas, la penetré. Estaba muy húmeda, deseaba tanto ese momento como yo. Estuvimos en misionero unos minutos y pronto ella me pidió que me levante. Lo hice y ella se puso en cuatro patas, me puse detrás de ella y la comencé a coger en esa posición, ella gemía muy fuertemente y pronto me pidió “yerno, dame por el culo”. Me puse saliva en los dedos, se la unté en el culo. Saqué mi verga de su coño y la metí en su culo. Teniendo ella tanta experiencia como culera, entró con tanta facilidad como en su vagina. Se sentía más estrecha y ajustaba más, pero entró sin dificultad. En unos minutos tuvo un orgasmo. Me solté cuando ella llegó y me acosté boca arriba. Sin darme tiempo, ella se sentó sobre mí. Con sus manos puso mi verga en su culo. Entré completamente mientras ella se movía salvajemente sobre mí. -Suegra es una puta, que rico coge, que culo tan usado tiene. -Sí, soy una puta, me encanta dar el culo. -¿Suegra a sus amantes los trae a este hotel? -Sí, yo los traigo y ahora tu eres mi amante -Que puta es suegra, que rico culo tiene, que rica perra es. -Sí, sí, soy una puta culera. Tuvo un segundo orgasmo. Contrajo tanto el culo que llegué junto ...
... con ella. Se levantó y se acostó a mi lado. Comenzó a besarme, diciéndome con ternura “mi yerno, mi yerno, me encantas yerno”. Ni ella usaba mi nombre ni yo usaba el suyo. Estuvimos así un rato, retozando con ternura en la cama. Tras unos 20 minutos así, los besos subieron de nivel y comenzamos a calentarnos. Sin decirme nada, mi suegra se levantó y comenzó a mamarme la verga. Salida de su culo, estoy seguro que tenía un intenso sabor, pero era obvio que lo disfrutaba. Mamaba como mi esposa nunca me lo había hecho y tras unos minutos dándome placer, se acomodó en 69 encima de mí. Abrió sus piernas por encima de mis hombros y comencé a lamerle la vagina. Por los movimientos que ella hacía, me di cuenta que quería que le lamiera el culo. Empecé a hacerlo. Ella comenzó a gemir con fiereza y decir fuertemente “soy una puta culera, soy una culera”. No se aguantó más y abandonó mi verga y se sentó en mi cara, con su culo en mi lengua. Se movía con la misma fuerza y ritmo con que había montado antes mi verga. Ahora montaba mi lengua. En minutos estaba desaforada, como loca, tuvo un orgasmo brutal, sin tocarla ni tocarse, sólo con mi lengua en su culo, tan violento que se orinó sobre mí. Quedo exhausta. Fui un instante al baño a lavarme, antes que sus orines se esparzan por toda la cama. Al volver, ella dormitaba. Me acosté a su lado y me quedé dormido. Cuando ella despertó y me despertó, era casi medio día. Momento de partir. Hubiese querido seguir cogiéndola, pero no había ...