1. Trío en el spa


    Fecha: 22/10/2023, Categorías: Gays Autor: Hombrecaliente, Fuente: CuentoRelatos

    Después de un tiempo vuelvo a publicar y con la intención de cumplir con lo prometido: ir subiendo relatos sobre mis experiencias en el sauna. Recordarlas siempre me calienta y sobre todo pensar en el morbo de tener sexo anónimo y saber que hay posibilidades de nuevas historias. Siempre voy con esa expectativa, como aquél día en que surgió un trío espontáneamente.
    
    Después de estar un rato circulando por las instalaciones, deleitarme viendo hermosos cuerpos masculinos sudados en el sauna seco, ducharme junto a otros machos o franelear un poco en el jacuzzi, estaba bien caliente. Recorría las cabinas y observo que una de ellas estaba cerradas pero tenía un glory hole, me agache y observé que había un chico acostado en la camilla totalmente en bolas, pajeandose. Despacito le pregunté si podía mamarsela. Se paró y paso su pija por el agujero. Un hermoso miembro moreno, no muy grueso pero si muy largo. Comencé a saborear la cabeza de su verga y metermela de a poco en la boca.
    
    Chupaba su pija con muchas ganas y sentía como gemía del otro lado. Eso me calentaba mucho más todavía. Al parecer, él también estaba muy excitado y golpeaba con su cuerpo con la pared de madera, intentando cogerme la boca.
    
    No pudo más y abrió la puerta de la cabina, invitandome a ingresar. Se recostó sobre la camilla y me pidió que siguiera mamandosela porque le gustaba mucho como lo hacía. Así lo hice, chupaba sin parar su pija y sus huevos. Levantó sus piernas, indicandome que también me dedicara ...
    ... a su orto. Mientras lo hacía, me pajeaba. Aquel moreno era un exquisito banquete.
    
    Asi estuvimos un rato, yo iba y venía comiendole todo. Él me acariaba la cabeza, la espalda o el culo. Cuando estaba al límite, gimiendo y diciéndome que era muy bueno en la tarea, me pidió que me detuviera porque todavía no quería acabar. Nos abrazamos y besamos, estuvimos un rato gozando de nuestros cuerpo desnudos, parecía que no podíamos dejar de tocarnos pero coincidimos en descansar un rato porque los dos recién llegabamos y pretendíamos disfrutar de una tarde larga.
    
    Continué con mi paseo por el spa, disfrutando de alguna bebida. En eso, cruzamos miradas con un chico bastante menor de edad porque lo que se podía ver, diría con una cara aniñada, muy lindo, un bebote hermoso. Camina por el pasillo y vuelve a mirarme a los ojos, como invitandome a seguirlo. Eso hago. Llegamos a una pequeña habitación donde hay una especie de puff o colchón, allí se saca la toalla y se tira desnudo de espaldas, ofreciendome su verga. "Chupamela", me dice.
    
    Tiro mi toalla también a un costado y dejo mi bebida. Me pongo en cuatro, entres sus piernas. Tengo frente a mi una hermosa pija blanca rodeada de bellos rubios, con una gran cabeza, total erecta. Siento con mis labios su dereza y longitud. Me calienta mucho la belleza del muchacho y me dedico a darle placer, inmediatamente me demuestra que lo estoy logrando: se estremece, gime, se mueve para lograr tocarme la cabeza, acariciarme el pelo, cruza sus ...
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