1. Mi amigo desvirga el culazo de mi mujer


    Fecha: 23/10/2023, Categorías: Confesiones Autor: David caricias, Fuente: CuentoRelatos

    Esta historia ocurrió hace una semana y lo que sentí, fue una sensación de auténtico placer.
    
    Trabajo de camarero y después de doce horas o más sin parar, acabo agotado. Y os aseguro que aguantar a algunos clientes es bastante difícil.
    
    Mi mujer es enfermera en un Hospital de Barcelona y también acaba destrozada y, evidentemente, lo que necesitamos de vez en cuando es montarnos una fiesta y beber un poco y reírnos, lo cual es una terapia fantástica.
    
    Pero una noche, con mi amigo Eduard, se nos fue un poco de las manos.
    
    En casa preparamos mi mujer y yo, copiosa comida y, en cuanto a la bebida, nos bebimos entre los tres cinco botellas de blanco y cinco chupitos de limonchelo cada uno.
    
    Mi mujer, esa noche vestía unos tejanos y una blusa con un canalillo espectacular.
    
    El ambiente y la temperatura fue creciendo en intensidad y mi mujer, de golpe, me suelta:
    
    - si le doy un beso a tu amigo, que pasaría?
    
    - Pues vida, sabes que nada, vosotros hace tiempo os saludáis con un pico.
    
    -Ya, pero yo hablo de...
    
    Y ni corta ni perezosa, se levantó de la mesa y acercándose a mi buen amigo, acercó sus carnosos labios a los de él y se recreó un buen rato.
    
    Eduard, mientras tanto, empezó a acariciar a través de la ropa de ella, su culo, su espalda y la cintura.
    
    Cuando acabaron, ella se acercó a mi y me dio un morreo espectacular, sonriendo y guiñándome un ojo.
    
    -Te apetece cumplir tu fantasía? -me preguntó con la mejor de las sonrisas.
    
    -Sería el hombre más ...
    ... feliz de la tierra.
    
    Muy lentamente, en el comedor, entre platos, copas de vino y la mesa abarrotada, ella dejó que Eduard la desnudara.
    
    Yo estaba excitadísimo y me desnudé también.
    
    Mi mujer apareció ante nosotros como una joya en bruto y sus pechos de infarto, no tardaron en ser degustado por Eduard.
    
    Yo la iba acariciando por la espalda con ternura y sigilo, mientras Eduard lo hacía en el cuello y sus piernas.
    
    Ella estaba muy feliz.
    
    Cuando me di cuenta, Eli se agachó para mamarle la polla a Eduard, que agradeció cogiéndola de la cabeza y manteniendo en ritmo.
    
    Yo intentaba que me hiciera caso, pero pronto se olvidaron de mi y cogiéndola de la mano, marcharon al lecho para entregarse uno con el otro.
    
    Ahí, en la cama jugó con sus huevos, masajeándolos con lascivia y metiéndose todo el falo hasta donde pudo.
    
    - oye, tienes preservativos?
    
    Cuando me quise dar cuenta, se la estaba follando de locura y no tardó el primer e intenso orgasmo en aparecer del interior de mi mujer.
    
    - quieres probar por el culito? Es una hermosura...
    
    - No sé- respondió ella- hace daño?
    
    -Mujer, tu tranqui que se lo que hago...
    
    Y vamos si lo sabía.
    
    Pude ver la cara de orgasmo y de placer de mi mujer y como Eduard jugaba con su trasero y como lentamente iba introduciendo su gran rabo en el interior del culazo de mi mujer.
    
    Cuando me quise enterar, el ritmo aumentaba, ella le pedía más y más y más y él se lo daba.
    
    Y al final, quitándose la goma, le regaló, gritando ...
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