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Esclavo
Fecha: 24/10/2023, Categorías: Gays Autor: Einar Cano, Fuente: CuentoRelatos
Una mañana, ya pasados reyes, salia de casa de mis amigos Jorge y Ramón caliente como una perra, desde el polvo con los dos chicos en Canarias la víspera de nochebuena no me había vuelto a comer una polla, andaba dandole un vistazo a la agenda de mi móvil cuando vi el número de Jacinto, el puto viejo salvaje que prácticamente me violó debajo del puente cuando decidí venderme como una puta y que más tarde, en una sauna, tanto me hizo disfrutar, mi polla reaccionó a los recuerdos al instante. -¿Jacinto? -¿Quién es? -¿Soy Einar?, ¿me recuerdas? -¡claro que sí! ¡mi putita llorona! -¿Podemos vernos? -¿Que te pasa guarra? ¿Estás caliente? -He pensado que podíamos tomarnos una cerveza. -Vamos puton dímelo, dime que quieres mi polla. -Eeehh yo solo... -¡Vamos maricón! ¡dímelo! -Quiero tu polla puto viejo cabrón. -Te mando mi dirección, maricon, aligera, tengo un regalito para ti. En ese momento me lo imaginé agarrándose el paquete. Fui a mi casa, me coloqué la ropa que suelo usar para estas cosas, pantalón de chándal, camiseta y sudadera con capucha y antes de media hora estaba llamando al portero automático de su edificio, me abrió sin preguntar quien era y subí nervioso como puta primeriza, me había embadurnado bien el culo con lubricante por si acaso. En cuanto se cerró la puerta detrás mia me agarró y me plantó un beso en la boca y me metió la lengua hasta la campanilla, me arranco la sudadera y la camiseta dejándome desnudo de ...
... cintura para arriba, me pellizcó los pezones, los mordió, me besó el cuello, me fue empujando por los hombros hasta que quedé de rodillas, se bajó el chándal y me metió la polla en la boca, me agarró por el pelo y empezó a follarmela. - ¡chupa maricona! - me decía - ¡venga perra, trágate mi polla putón! Y yo me la tragaba entera, hasta la campanilla, y me daban arcadas pero seguía comiéndomela mientras los pelos del pubis me hacían cosquillas en la nariz y sus huevos me daban en la barbilla. - ¡ay! Le di con los dientes sin querer, me la sacó de la boca y me dio una hostia en la cara que me la dejó ardiendo, no me dio tiempo ni a protestar, me la volvió a meter en la boca -¡puta y torpe! ¡eres una maricona vieja que ni para comer pollas vale! Casi me corro por la humillación, la mejilla me ardía y yo seguía tragándome aquel vergajo, chupando y mamando como si me fuera la vida en ello. -¡me corro puta, me corro! Metió su polla en mi boca hasta los huevos mientras me tiraba del pelo y me agarraba por la barbilla -¡ohhh! ¡puto maricón de mierda! Me tenía asfixiado, y cuando creía que se iba a correr directamente en mi garganta sacó su polla y se corrió en mi cara, largó una buena cantidad de lefa, aquel hijo de puta soltaba leche como para hacer un colacao. -¡no te mereces tragarte mi semilla, golfa! - continuaba agarrandome del pelo y con el nabo en la mano me restregó todo su semen por la cara. -No amo, no me lo merezco - yo había aceptado sin ...