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Mi hija y el messenger: Cosas de familia (Parte 3)
Fecha: 24/10/2023, Categorías: Incesto Autor: Dark knight, Fuente: CuentoRelatos
... tratando de recompensar el intenso placer que la antigua escort le había proporcionado hacía unos momentos. por su parte, Cristina se giró haciendo que Roberto se acostara en la cama, y con mucha intención, aunque poca pericia, le bajó el pantalón descubriendo un pene grueso y erecto en pie de guerra que la chica devoró sin pensarlo. Sentir la dureza de ese miembro y su propia saliva correr por su tronco le hizo ponerse más cachonda aún y empezó a acariciar su clítoris mientras le daba placer oral al hombre. El miembro de Roberto era grueso y a duras penas cabía en su boca así que decidió sacarlo y acariciar toda su extensión con su lengua dejando que su caliente saliva cubriera por completo ese pene que besaba como si no hubiera un mañana. De pronto sintió unos dedos acariciar su coñito y una lengua caliente rozando sus nalgas, supo que era Karla al ver a su madre frente a ella, totalmente desnuda y acariciándose al contemplar esa escena tan sensual. Cristina dejó de dar placer al hombre y volteó para encontrarse con el rostro sonriente de Karla. Sin mediar palabra, se fundieron en un beso apasionado apretando sus tetas entre sí. La experta mujer mesaba sus cabellos atrayéndola hacia ella con fuerza y haciendo mas intenso aun el contacto de sus bocas. Patricia, al ver a Roberto recostado en la cama con el mástil completamente erguido, lo metió en su boca con tal habilidad que logró meterlo por completo hasta sentir el golpeteo de sus huevos en su barbilla. A lo lejos ...
... escuchó al hombre bufar de placer y deseó que no se fuera a venir en ese momento para no sentirse asfixiada. El hombre aguantó estoicamente y se salió de la boca de Patricia quien volteó a ver a Cristina y a Karla enfrascadas en un furioso morreo. Como si la hubiera invocado, Karla volteó a verla y s separó de Cristina para ir a su encuentro. Como una gatita, se subió a la cama y abrió las piernas de la mujer para devorar de nueva cuenta su húmedo coñito. Cristina por su parte, aprovechando el estado de indefensión de Roberto, se subió encima de él, guio su grueso aparato entre sus piernas y dando un largo suspiro de satisfacción sintió como la iba penetrando lentamente. La sensación de esa gruesa polla apretando firmemente las paredes estrechas de su vagina, le hicieron que las sensaciones de ese polvo se extendieran por todo su cuerpo. De pronto, ya no importó la madrugada, ni Karla, ni el que su madre estuviera ahí junto a ella, comiéndose el coño de la mujer de Roberto. Los gritos que salían de su garganta, guturales y roncos, parecían provenir de alguien más. No de sus pequeños y juveniles labios. "Méteme la polla así cabrón hijo de puta" no eran expresiones comunes en su vocabulario, pero en esos momentos era lo único que lograba salir de su boca. Sintió vagamente unas manos apretando sus senos y, como si algo estallara en su interior, se quedó un momento en un estado de semi consciencia que jamás había sentido... Patricia por su parte, excitada a mas no poder, cachonda ...