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Mi hija y el messenger: Cosas de familia (Parte 3)
Fecha: 24/10/2023, Categorías: Incesto Autor: Dark knight, Fuente: CuentoRelatos
... al compás de su respiración evidenciando su falta de sostén. Patricia acercó su rostro al de Cristina para comprobar que estuviera durmiendo y sintió la calidez del aire que respiraba en su nariz. Un tenue olor a palomitas de maíz y el olor de su crema de baño le hicieron sentir aquella sensación que había tenido esa misma tarde cuando le abrazó, notó su respiración acompasada, sus ojos cerrados y se preguntó qué sueños le permitían transmitir esa paz. Con mucha lentitud acercó aún más su rostro hasta que la distancia entre ambas era mínima. Su intención original era el poder verla más de cerca, pero al acercarse al rostro de la joven se dio cuenta que aquello más bien parecía un casi beso en toda la forma y notó, para su desmayo, que se empezaba a excitar sin saber a ciencia cierta porqué. Casi por voluntad propia, su mano temblorosa tocó el vientre expuesto de la chica sin que ella diera señales de vida. Volvió a sentir la tibieza de su piel y sus dedos empezaron a recorrer la distancia de la cintura al vientre hasta llegar al nacimiento de sus senos. Sentía la imperiosa necesidad de tocarlos con su mano, pero tuvo temor de despertarla y siguió acariciándola solamente con un ligero toque de su dedo. Sus labios a su vez, envalentonados por el avance de su mano, se movió ese pequeño espacio que le faltaba y sintieron el contacto de esos labios adolescentes prohibidos. "¿qué estás haciendo" se preguntó entre sueños, pero siguió con ese contacto ligero, aunque ...
... endiabladamente excitante que le había empezado a mojar la entrepierna casi sin proponérselo. Patricia sintió, o al menos creyó sentir, que la respiración de Cristina se hacía más agitada y profunda y siguió subiendo su mano hasta rozar el pezón endurecido de la chica. Con su dedo pulgar e índice como una tenaza los apretó ligeramente, intensificando el contacto. Cristina se agitó en su sueño y Patricia alejó su rostro del de su hija aun cuando continuó con su cometido en pos de la teta de la chica. Cristina se movió un poco más y dejó su posición casi fetal para quedar recostada boca arriba en la mitad de la cama. La mano de Patricia pareció de nueva cuenta cobrar vida propia y retrocedió bajando por su vientre y su cintura hasta detenerse brevemente al borde del elástico del pantalón corto. Ahora era su respiración la que estaba muy agitada y parecía que el latido de su corazón hacía un eco ensordecedor en toda la recámara. "Detente, puta de mierda. Es tu hija la que estás a punto de tocar" gritaba su yo interno con una voz cada vez más apagada. Dudó por un par de minutos con la mano en la cintura de Cristina, sintiendo cómo su mano subía y bajaba siguiendo el ritmo de su respiración. Un vestigio de razón le susurraba que se detuviera, sin embargo, su voz se iba haciendo cada vez más pequeña a medida que su excitación seguía creciendo. Finalmente, Patricia pretendió que se giraba sobre sí misma y aprovechó el súbito movimiento para meter su mano por debajo de la prenda de Cristina. ...