1. Mi tía, mi prima y la montaña (3): Conociendo a mi prima


    Fecha: 25/10/2023, Categorías: Incesto Autor: Alfil-1, Fuente: CuentoRelatos

    ... hacerle cosas y que él se las hiciera. Entonces tenía diecinueve años y estaba bastante delgada, aunque no tenía malas tetas, pero creía que no le gustaría a ningún chico. Pensó que si aprendía todo lo que pudiera sobre el sexo tendría más oportunidades. Su padre fue cediendo en sus pretensiones y cada día llegaban a más. Le enseñó como chuparle la polla para tenerle a punto durante mucho tiempo sin llegar a correrse. Me contó que varias veces le dieron arcadas cuando intentaba tragársela entera, pero al final lo consiguió.
    
    Yo estaba sumergido en el agua fresca, pero mi polla parecía no notarlo pues seguía como una estaca sujetando la tienda de campaña.
    
    -Chicos, a comer! Oímos gritar a mi tía a lo lejos.
    
    -Estás caliente? Me preguntó mi prima.
    
    -Muchooo! Contesté sin dudarlo.
    
    -Pues yo también me he puesto contándotelo, jajaja! Vamos, que mamá no quiere que se le envié la comida!
    
    “No sé que pensará mi tía cuando me vea así el bañador!” fue lo primero que pensé al salir del agua.
    
    Entramos al salón y ya estaba la mesa puesta y los platos servidos.
    
    -Gracias mamá! Se ve estupenda! Dijo Laura dándole un beso en plenos labios.
    
    -Si tía, tiene una pinta estupenda! Dije yo para no quedarme atrás.
    
    Vi que mi tía había visto mi bañador y contuvo la sonrisa. Me puse la camiseta para sentarme a la mesa y Laura se puso una corta y fina bata. Mi tía también se había puesto un bonito vestido floreado con un generoso escote y bastante corto. Hablamos bastante ...
    ... durante la comida pero no podía evitar que mi mirada se clavara de vez en cuando en sus escotes, parecía que estaba viendo un partido de tenis con los ojos de un lado a otro. La mesa era cuadrada y se habían sentado una a cada lado de mi. Al poco de empezar sentí la mano de Laura pasando sobre mi bañador a la vez que me sonreía. No sé si lo intentaba ocultar, pero era realmente descarado. Decidí hacer lo mismo, y metí la mano bajo la mesa buscando el centro de sus muslos, si ella quería calentarme yo haría lo mismo. Nada más sentir mis dedos abrió los muslos y se echó hacia delante sobre la silla, prácticamente llevo su coño a mis dedos. De nuevo sentí los tremendos labios de su coño y mi polla dio un pálpito. Miré de reojo a mi tía que parecía estar atenta a su plato, pero una leve sonrisa la delataba. Retiré la tela del tanga y pasé dos dedos entre la raja que formaban sus labios genitales. La humedad impregnó mis dedos y mi prima cerró un instante los ojos para disfrutar de la caricia.
    
    Anduvimos jugueteando durante toda la comida dándome cuenta de lo que disfrutaba mi prima con el morbo. Cuando acabamos mi tía sirvió unos cafés y mi prima se fue a fregar los platos.
    
    -Lo habéis pasado bien comiendo, ehh!
    
    Sonrió mi tía insinuando de que se había enterado. Pasé la mano bajo la mesa y acaricié sus muslos.
    
    -También me hubiera gustado jugar contigo, tía!
    
    -Prefiero de momento que no se entere de lo nuestro! Tenemos tiempo cuando ella no está y estoy deseando volver a ...
«1...345...»