1. Perdidos (9 y 10): Reconciliación y confesión


    Fecha: 28/10/2023, Categorías: Incesto Autor: crisao, Fuente: CuentoRelatos

    ... yo me pregunto ¿cómo no lo supuse? ¿Si estábamos al mando de un papanatas que lo único que tiene a su favor es el consentimiento de mamá? ¿te acordas el miedo que tenías a que yo cometiera alguna imprudencia y lo arruinara para todos? ¡no mi rey, tranquilo! ¡Yo no se lo voy a arruinar a nadie, vos te cavaste la foza solito! Pero escúchame muy bien Jonás, cómo líder, hasta acá llegaste. Porque yo a partir de acá, me abro camino solo. ¿okey? Le reprocha Jonatan y se va.
    
    Jonás tras escuchar semejantes palabras de su hermano, queda aturdido y pensativo en todas las verdades que Jonathan le acababa de tirar por la cabeza, y es que realmente sentía que su hermano tenía razón, en que había decepcionado a todo el mundo.
    
    Realizó sus actividades cómo todos los días, y fue con sus hermanos al manantial a bañarse, antes que lo hiciera Judith, cómo era la costumbre familiar.
    
    Entonces, al regresar al campamento, se dio cuenta de que faltaba Jonathan, y se dio cuenta de que se había quedado espiándola a la mamá. Lo cual no le molestó, porque asumió de que él mismo ya había estado con ella.
    
    Todo transcurrió con absoluta normalidad, hasta que llegó la hora de dormir. Un rato antes de irse a dormir, Judith, notó la tristeza profunda en la expresión de la cara de Jonás. Entonces lo llamó para charlar a orillas del mar lejos del resto.
    
    - ¿Te quedaste mal por lo de hoy? Le preguntó ella con voz tierna.
    
    - La verdad que si mamá. Le responde él.
    
    - Mira Jonás, a mi no me gustó ...
    ... nada lo que me hiciste, hasta llegué a vomitar, y ni si quiera tuviste la consideración de que era mi primera vez y lo estaba haciendo cómo vos lo querías, yo… Estaba hablando ella cuando Jonás la interrumpe.
    
    - ¡Y lo hacías perfecto! Le dice el chico.
    
    - Y ¿y por qué no me dejaste seguir sala cómo venía? ¡me la metías hasta el fondo y hasta te vomité! Le reprochó ella.
    
    - ¡Perdón, fue la excitación, la adrenalina de tu primera mamada, haberte visto mearte de placer! Le dice él.
    
    - ¡Jajaja, siii! ¡He de reconocer que también estuviste perfecto, que yo también te hice tragar mi meada, no me aguanté fue el orgasmo más maravilloso de mi vida! Confesó Judith
    
    - Si, si yo no hubiera metido la pata así, hubiera sido lo mejor hasta acá. Comenta Jonás.
    
    - Al principio pensé en darte un castigo ejemplar por haberme hecho vomitar co tu verga y leche, pero después recordé cómo disfruté la semejante chupada de concha que me disté y recordé que me meé en tu cara y boca y ahora vos no te quejás por eso… Solo prométeme que no te vas a poner nunca más agresivo conmigo, y hacemos de cuenta que aca no pasó nada. Le pide ella
    
    - Claro, nunca más. Le promete su hijo, y reconciliados.
    
    - Otra cosa: tampoco me gustó lo que me hiciste cuando intentaste darme por el culo, no me obligues a tener que castigarte, con un castigo ejemplar, acordate que yo no soy Jessica, soy tu madre, soy una señora y no una mocosa de la calle cómo tantas que te has clavado ya ¿me entendiste? Lo regaña con ...
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