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Fantaseo con mi prima María
Fecha: 04/11/2023, Categorías: Incesto Autor: Omar89, Fuente: CuentoRelatos
... estaba sentada en su sofá, con un vestido de una pieza de color azul marino, por encima de las rodillas. Sus piernas estaban cruzadas, por lo que podía verle los muslos bronceados. Aunque no llevaba escote, se podía apreciar el volumen de sus pechos. Todo ello mientras sonreía a cámara, sostenía su rostro con una mano y el otro brazo cruzaba su cintura. Imaginaba cómo sería estar sentado a su lado en aquel sofá y cómo meterle la mano por debajo de aquel vestido para acariciar sus muslos y finalmente poder estimular su clítoris para contemplar el placer que le provocaba a través de su rostro. Aquello me la dejó bien dura, pero aún me faltaba para poder eyacular. Después vi fotos de su cara. La verdad es que le sentaba bien aquel tinte rubio. Aquella melena rubia cayendo por su espalda me resultaba muy estimulante. También mirarle la cara, esos ojos achinados y esos labios pintados con rojo carmín me ayudaban a imaginarla besándola mientras veía sus hermosos ojos, lo que me hizo respirar más profundamente a causa de la excitación. A continuación, subió algunas fotos de cuando era más jovencita, como con 19 o 20 años. Se la veía flaquita en ese vestido de tirantes a rayas, pero aun así estaba muy guapa, con una melena negra recogida en una coleta y se le veían unos pechos que seguro que eran las delicias de algún novio suyo de entonces. Lástima que no exista la máquina del tiempo para poder gozar contigo en aquellos años, aunque ahora sigues manteniendo tu tipo y has ...
... mejorado, como el buen vino. Paso a fotos más recientes, del último verano. En una se te ve en la sombra. Es una foto de tu rostro. Reconozco que me gustan las fotos de tu cara, tienes un rostro muy atractivo (y siempre me han ido las asiáticas, a las que te das un aire). Tienes el rostro ligeramente inclinado hacia tu izquierda, luces unos pendientes de oro y los ojos brillantes. Qué fantasía sería poder acercarme a ti y poder besarte mientras acaricio tu bronceada piel y te voy quitando poco a poco el bikini negro que llevas puesto. Pero ya estoy empleando la segunda persona en esta narración, me estoy poniendo algo tontorrón y necesito algo más fuerte para correrme. Veo una foto donde está colgada de una especie de lienzo de color púrpura. Está de rodillas sobre el mismo, vestida con un short vaquero de color negro y un bikini de color rojo. Aquí no llevas el pelo recogido, como en fotos anteriores, sino que das libertad a tu larga melena negra. Pareces una bailarina de striptease, me gustaría en ese momento estar junto a ti en ese lienzo púrpura y poder gozar de tu cuerpo. Estar entre esas piernas, pellizcar ese trasero que tan bien rellena ese short y tener la cabeza entre tus dos pechos. Noto que mi “energía” está a punto de escapar. Pienso en cómo habrá gozado tu ex marido tu cuerpo, tus caricias. Y antes que él, tus anteriores novios (o el actual). Cómo se habrán acercado a ti desde atrás, cómo habrán olido tus largos cabellos negros mientras arrimaban su miembro viril ...