1. Marcos, el amigo de Ramiro


    Fecha: 12/11/2023, Categorías: Gays Autor: Argentinocalent, Fuente: CuentoRelatos

    ... aproveche y me bajé el short y el slip. Marcos siguió pajeandome con una suavidad que no conocía. Al arrancar baja su cabeza y se pone a chuparme la pija. Casi choco, no me podía concentrar. Paré en una calle cerca de casa donde hay casas bajas y árboles. Es un lugar tranquilo y por la hora no pasaba mucha gente. Recliné el asiento para atrás y él con una devoción increíble me mamaba la pija mandandosela hasta la traquea. Le gustaba ahogarse y escupir saliva. Lo sujeté del cuello y le di embestidas fuertes y la cabeza de mi pija sentía su campanilla. Me golpeo la pierna para pedirme que lo suelte.
    
    Subió su cabeza, dio un respiro profundo , agitado, tenía su cara colorada y sus ojos llorosos, saliva por toda la boca y se la limpiaba con su brazo.
    
    Marcos: es tremendo el tamaño de esa pija papi... no sabes lo que deseaba volver a probarla.
    
    Lo agarró del cuello y lo bajo para que siga chupando... con su mano me pajea y a la vez me la chupa. Su lengua hace magia. Sufría, se ahogaba pero lo disfrutaba. Las venas de mi pija a punto de reventar de lo caliente que estaba. Sigue así un par de minutos más, me sujeto del asiento y le digo: voy a acabar!! Se prendió a mi cual sopapa y fácil le acabé 7 u 8 lechazos en la garganta… se ahogaba y casi se le escapa pero se tragó todo… no paró hasta dejarmela bien limpia. Yo me retorcía de placer.
    
    Le dije: vayamos a mi departamento. Me acomodé el slip y el short. Arranqué el auto y él mientras se recomponía, respiraba agitado y me ...
    ... decía que le encantó. Vuelve a agarrarme la pija sobre el short, que seguía parada.
    
    Al llegar al edificio le dije: sacame la mano que ahora pasamos seguridad y en cuanto los pasamos seguimos.
    
    Sacó la mano, se acomodó. Saludo al guardía de seguridad y entro al estacionamiento. Bajamos del auto y nos dirigimos al ascensor. Mientras subíamos, se arrodilló en cuanto se cerraron las puertas, me bajó el short y se puso a oler y a pasarme la lengua por sobre el slip sudado. Me la agarraba con la mano y dijo: me encanta lo gruesa y venosa que es. Esos huevos de macho.
    
    Llegamos a mi piso, se paró. Entramos al departamento y entró antes de mí. Se bajó el short y se puso en 4 sobre el sillón dejandome ver que su unica ropa interior era una microtanga de hilo. No preguntó, no pidió. Se ofreció en bandeja para que yo hiciera lo que quisiera.
    
    Cerré la puerta, le dije: esperame ahí que dejó el bolso. Fui al lavadero, dejé las cosas, me desvestí y volví. Marcos se sacó esa musculosa/remera blanca y solo estaba vestido con la microtanga y sus perlas. Le da dos snifeadas al popper y me acerco a su culo perfecto. Lo huelo y empiezo a pasarle mi lengua. Me tranzo su orto y sus piernitas delgadas y largas temblaban con cada lenguetazo que daba en su agujero. Gemía y me decia que era una puta regalada a mi servicio.
    
    Apreté esas nalgas con mis manos y le devoré el orto, se lo llené de saliva. Era mi cena y tenía mucha hambre. Le mordía las nalgas y le pasaba la lengua. Lo tome de las ...