1. René, mi compañero de aventuras en la universidad (1/3)


    Fecha: 15/11/2023, Categorías: Gays Autor: RedMau, Fuente: CuentoRelatos

    ... disfrutando.
    
    Sentía que ese pene curvo entraba y entraba y nunca terminaba de entrar. Hasta que sentí su pubis rasurado contra mis nalgas y él gimió de placer. Estuvo un rato quieto y con el pene ya dentro empujó todavía aún más y sentí como si me rompían las entrañas y unas ganas raras de orinar, volvió a empujar y sentí más ganas de orinar, una tercera vez empujó y unas gotas de orina salieron de mi pene medio erecto. Luego sacó casi todo el pene y repetió un par de veces la secuencia anterior, meterla despacio y luego 3 o 4 empujones con el pene totalmente dentro de mí. Para entonces ya estaba mi ano dilatado y su pene ya acomodado que René me empezó a bombear despacio en un inicio. La sensación era increíble, mi pene se enduró, aunque no del todo y comencé a masturbarme, pues ya me comenzaba a doler. No tardé mucho en terminar, eyaculé bastante y potente. René excitado por mi eyaculación y mis contracciones anales me dio más fuerte, con violencia. Intenté sacara su pene pero no quiso
    
    “ya casi termino” me engañó
    
    Estuvo un buen rato penetrándome a su antojo, así de pie, sin piedad, sin prestar atención a mi dolor cuando al fin pude sentir un líquido caliente derramándose dentro de mi recto, el pene dejó de moverse y René se pegó a mi espalda, dejando el pene totalmente dentro mientras se iba descargando ese ...
    ... semen, que después supe era espeso y abundante. René la sacó y yo contraje el esfínter para que nada de esa leche se saliera, pues teníamos que salir de ahí y no quería ir goteando semen de camino a casa. Me di vuelta, me enderecé, las piernas me flaqueaban, tenía esa sensación húmeda en mi ano y pude ver a René frente a mi: jadeando, con la camisa desabotonada, sus pequeños pezones aún más pequeño, su piel morena cubierta por una película de sudor, sus jeans entre sus tobillos y su usual ropa interior ligeramente atascada en sus muslos velludos mientras su pene aún estaba largo y caído, con esa forma de banana que me dio tanto placer y dolor pero que iba perdiendo dureza. René me veía fijo, como queriendo decir algo. Lo quise abrazar y me rechazó
    
    “estoy sudado” me dijo
    
    “no importa” supliqué
    
    Negó ligeramente y entre la penumbra con la cabeza.
    
    Con un dejo de dignidad y mi esfínter contraído tratando de impedir que se saliera esa media taza de leche en mi recto, me vestí de nuevo. Pensaba René ya se había ido pero me estaba esperando.
    
    Me dio la mano y para salir de ese páramo y nos fuimos.
    
    Luego de caminar en silencio unos metros me dijo:
    
    “¿te gustó?”
    
    “claro” dije, mientras seguía apretando mi esfínter
    
    Y me sonrió con esa su sonrisa tímida de la que me hice adicto en los siguientes meses y años… 
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