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Con mi mujer nos cogimos por todos lados a su cuñada
Fecha: 16/11/2023, Categorías: Incesto Autor: MikeFed, Fuente: CuentoRelatos
Marisol, mi mujer es una morocha de muy buen cuerpo, aunque perder un par de kilos, no le vendrían mal. Buena cola y un par de tetas hermosas, y sobre todo, super sensibles. Tenemos 38 años los dos. No podemos tener hijos y eso desato nuestra locura con el sexo. Ella es bisexual, le gusta jugar rudo a veces y tiene sus propias esposas, que usa tanto para ella como para mí cuando viene muy caliente. No fueron pocas las veces que la encontré con una chica en la cama y me invitaron a unirme. Pero ella es una mujer muy celosa cuando otras mujeres se me insinúan o ella cree que se me insinúan. Esas veces, es una fiera en la cama, literalmente hace todo ella. Se bien que su inseguridad hace que tenga esas reacciones. Hace diez días vinieron su hermano y mi cuñada a almorzar en casa. Mari sabe que la mujer de su hermano tiene un prontuario grande de soltera con los hombres, y para peor, está segura que le mete los cuernos. No la quiere para nada. Y menos cerca de mí. Pero como decirle al hermano que venga sin la mujer… Clau es una mujer interesante, no muy linda de cara, medio regordeta, pero con un culo hermoso. Lamentablemente para mi cuñada, esta vez fue muy evidente y Mari estaba con los radares muy ajustados. Clau, mi cuñada, no perdía ocasión para hacerme caritas, mirarme provocativamente, e incluso, rozarme con su culo en dos ocasiones. Y mi mujer no se contuvo. -Luis, necesito consultarte algo, perdoname pero solamente con vos tengo la confianza necesaria. ...
... Necesito o quiero hacerme un retoque vaginal, este animal ya hizo que mi vagina parezca un túnel de tres vías por lado. ¿Vos que sos médico, conoces algún buen especialista? -Dejame que te averiguo. ¿Cuña, tan grande la tienes? Dijo su hermano. -Y, bastante. Dije siguiéndole la corriente a Mari. -No solo es el tamaño Luis, es como la usa… es uno de esos aparatos con que rompen el pavimento… por eso no le doy más para usar la cochera trasera, aunque me encantaba. -Quédate tranquila que mañana te averiguo. Mi cuñada miraba y escuchaba con suma atención, y se mordía los labios de deseo. Estábamos en los postres cuando Marisol aumento la apuesta. -Amor, ya que esta Clau aquí, porque no le consultas sobre esos papeles que tenes que presentar a Hacienda. -No es momento Marisol, es domingo, y realmente, no tengo ganas. -Pero tenes que hacerlo. Dijo mi mujer imperativa. -Jorge, llamame en la semana, y paso por aquí para verlos, no tengo problemas. Dijo Clau. Marisol me miró y en sus ojos vi toda su malicia. Clau había mordido la carnada. Sabía que Marisol estaba todo el día en el trabajo y que yo estaría solo. Mi mujer pidió el jueves libre por unos trámites e hizo que la llame. -Hola Clau, te habla Jorge, tu concuñado. -Hola precioso, decime. -Por tu ofrecimiento, te parece que pases mañana por casa, voy a estar trabajando aquí, y recién tengo que ir a buscar a Marisol a las 17 a su trabajo. -No tengo problemas, te lo dije. A las 14 estoy, así ...