1. Mi abuelo y el manjar de mis tetas lactantes (2)


    Fecha: 20/11/2023, Categorías: Incesto Autor: dradelsexo, Fuente: CuentoRelatos

    ... Cada vez me empujaba un poco a ir un centímetro más lejos. Cada lagrima viéndolo a los ojos, cada ataque de tos me hacía mejorar. En un momento tosí y enormes hilos de saliva, pegajosa y larga salieron de lo mas profundo de mi garganta. Los tome con mis manos y lo use para seguir lubricando su enorme falo. Lucía húmedo y deslumbrante, por fin estaba listo para ser insertado en mi vagina. Tome un poco de la abundante saliva que había en su pene y la frote en la entrada de mi vagina. El me miró fijamente y me dijo:
    
    -Hija, que estás haciendo, no podemos ir tan lejos.
    
    -Lo necesito, abuelo por favor solo déjeme hacerlo.
    
    -Somos familia mi amor, no podemos.
    
    -No estoy pensando en eso ahora mismo, solo puedo pensar en que usted este dentro de mí.
    
    -No lo hagas, detente.
    
    -Ya es tarde, seré suya por completo.
    
    Me senté rápidamente en él. Una gran punzada de dolor recorrió desde mi pelvis hasta mi estómago. Sentí como si algo hubiera golpeado por dentro mi vientre. Algo demasiado duro. No entro del todo y aun así sentía como el brazo de alguien perforando mis entrañas. Grite de dolor y placer. Su cabeza se reclino y no dijo una sola palabra. Mi cuerpo se movía simplemente por instinto. Puse mis manos en su pecho grisáceo y comencé a brincar sobre él. Mis enormes senos aplaudían, “clap, clap” mientras hacia el baile del amor con el rebotando mi pelvis sobre la suya.
    
    El solo estaba inmóvil ahí, con la cara fijamente mirándome y la boca abierta sin poder gemir. Yo ...
    ... estaba embriagada de placer, mis senos se sentían a reventar de nuevo y mi sudor comenzaba a humedecer mi cabello. En un momento el ya no pudo resistirse más al martirio de mi figura y aun sin quererlo tomo mis grandes glúteos. Yo sujeté mis pechos y empecé a exprimir aquel dulce manjar desde dentro de ellos. EL hizo un esfuerzo por erguirse y comenzó a beber de ellos nuevamente. Disminuí en intensidad para que el pudiera sujetar tranquilamente mi pecho en su boca.
    
    Me movía lentamente, pero, el pene de él estaba tan profundo que sentía como se acalambraba todo mi interior de dolor. La leche de mis senos salía profusamente en varios hilos. Podía notarlo por la manera en que exprimía con su mano el seno que no tenía en la boca. Ambos estábamos bañados en sudor y fluidos lácticos. Comencé a besarlo con mi lengua, danzando en un tango sexual dentro de mi boca. Acariciaba su cabeza mientras me meneaba lentamente frotando mi clítoris con su vientre. Sentía que estaba en un orgasmo infinito, el placer era suculento y no quería que acabara, pero mi interior me hacia el llamado urgente, me clamaba por poder estallar en una cascada de humedad. Me acerque a su oído y le susurre- hazme venir y vente dentro de mi abuelo, demuéstrame que aun te queda algo de hombría-. El me abofeteo y me tiro boca abajo. Me tomo de los cabellos y me empujó la cabeza hacia abajo aplastándola.
    
    -Te voy a enseñar a respetar a tus mayores.
    
    -Abuelo espérate, estaba solo jugando un poco.
    
    -A la chingada ...