1. Mi hermanastra me consuela


    Fecha: 24/11/2023, Categorías: Incesto Autor: vule69, Fuente: CuentoRelatos

    Lo que les contaré es tal y como me lo contaron los protagonistas después de todo y por supuesto basado en aquello que recuerdo de lo que pasó esa inolvidable noche…
    
    I
    
    Llevaba una semana viviendo en un motel de mala muerte. El mundo perfecto en el cual creía vivir se desmoronaba, pues había descubierto que mi esposa me engañaba con un empleado. Estaba destrozado y no quería saber de nada ni de nadie.
    
    Ese viernes recibí una llamada de mi hermana mayor. En realidad, solo compartimos la misma mamá, pero siempre hemos sido muy unidos. Cuento corto, me invitó para esa noche a su casa para que habláramos y me distrajera un poco. Después de varias insistencias de su parte, acepté.
    
    No recordaba cuantos días llevaba sin bañarme. Esa noche no fue la excepción y me vestí con el sudor acumulado de varias jornadas de desesperanza. En el camino, pensé en Carolina, mi hermanita mayor… Me alegraba tenerla, pues siempre fue muy centrada, madura… no solo fue una buena hermana, sino que al mismo tiempo y cada vez que la situación lo requería, se vistió con los roles de amiga y/o mamá con asombrosa eficacia…
    
    Fue ella quien con una sonrisa de oreja a oreja, abrió la puerta. Al verme exclamó, -diablos Dani, así no te voy a abrazar… derechito a la ducha y luego hablamos.- Y tal como se dijo, se hizo. Salí del baño vestido con un short, una bata y un par de cómodas pantuflas.
    
    Camilo: Hola compipa… se siente mejor así, cierto? Genial… ahora toma asiento… te sirvo una cerveza u otra ...
    ... cosa?
    
    Yo: tienes algo más fuerte?
    
    Camilo: whisky o ron…
    
    Yo: whisky, por favor… Gracias…
    
    Camilo: Cómo te sientes, amigo?
    
    Yo: … qué quieres que te diga, hermano… destrozado, pero supongo que pasará.
    
    Camilo: entiendo… hay algo que pueda hacer por ti…
    
    Yo: ya haces más que mucho… gracias por sacarme…
    
    Camilo: de nada… es lo mínimo… pero necesitas algo más… vamos dime… entre nosotros hay confianza… prácticamente crecimos juntos… qué me miras… mira, saca la cuenta. Tengo 35 y tu hermana 32 y estoy con ella desde hace 16 años. Tú… cuántos tenías… 8? 7?... En fin, eres como mi hermano chico… así que escupe…
    
    Yo: mira… podrías ayudarme si me gustaran los hombres, prestándome el culo… pero como me gustan solo las mujeres, de preferencia, lindas y con buen cuerpo… no me sirves…
    
    Camilo: jajaja… jaja… al menos sigues siendo un payaso… eso me deja tranquilo…
    
    Carolina: -desde la cocina- Cami… ayúdame…
    
    Camilo: toma asiento, hermano… sírvete, por favor.
    
    Yo: gracias, hermano… Me sentía perdido. Aquí, con ustedes me siento en casa. No era la chichi… Necesitas te ayude?
    
    Camilo: no, tranquilo… volvemos al tiro… elije… música o televisión o algún juego… o solo conversa… tú dime.
    
    Carolina: -entrando al living, el pelo suelto, ataviada con un peto blanco que dejaba ver sus marcados pezones y una ajustada calza del mismo color la que permitía admirar un coño depilado y perfectamente delineado.- hacía tiempo no escuchaba mi apodo de niña… mi amor, por qué no ...
«1234...»