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Mi prima resuelve mi complejo
Fecha: 08/12/2023, Categorías: Incesto Autor: luisfa60, Fuente: CuentoRelatos
... atractiva y su autoestima no este batallada. - Existen en la vida, como me ocurrió, esos momentos altamente traumáticos, toxicidad en las relaciones, que hicieron mierda mi seguridad, contaminando mi autoestima, cuando me hacían notar mis defectos físicos, gordura, fealdad y sobre todo el tamaño de mis partes. - La gran mayoría de las mujeres preferimos un pene con, aproximadamente, 16 centímetros de longitud, la vagina no tiene sensibilidad a lo largo de toda su profundidad. Solamente es sensible, en la primera zona cercana al orificio que comunica con el exterior. Nos miramos y echamos a reír, no podía creer estar hablando de eso con mi prima. Luego de una opípara cena, bien regada con vino tinto, (demasiado para ambos) llevamos la vajilla al lavabo, abriendo otra botella, e hicimos sobremesa, literalmente. Luna, acerco su silla, tomo mis manos mirando fijamente a mis ojos, muy despacio y suavemente fue acortando la distancia que separaba los rostros, hasta que nuestros labios hicieron contacto, se abrieron ligeramente para dar paso a nuestras ansiosas lenguas, que en su ritual, bailaban dentro de nuestras bocas demostrando nuestro deseo de entregarnos el uno al otro. Sin pronunciar palabra, en ese beso nos dijimos todo, siendo una catapulta para arribar al placer absoluto. Ese beso fue dado con nuestras almas, no con los tibios y húmedos labios. Le permitimos a nuestra ropa caer poco a poco al suelo, dejando nuestros cuerpos librados a la lujuria del ...
... momento con la impunidad que nos dio el alcohol. Tomándola de su cintura, la alce, ella cruzo sus piernas en mi espalda trabando sus pies, la deposite en la mesa de madera sentándola sobre su tibia superficie, bese todo su torso, sus pezones aprisionados en mis labios se erguían más y más duros a medida que los hacia danzar con la lengua, sus gemidos escapaban de la boca acompañados de breves suspiros y alguna que otra palabra que no logre entender. La piel de su abdomen fue rozada por mi lengua en su derrotero hacia la presea del placer. Separando sus delicadas piernas, hice contacto con sus labios mayores, la humedad me hizo saber que estaba por el buen camino, el sabor agridulce hizo explosión en mi boca acrecentando mi excitación. Curiosa e inquieta como badajo de campana, mi lengua exploro hasta el rincón más recóndito de su vagina ardiente, su clítoris endurecido fue la mejor invitación al placer que he tenido hasta ahora, No pudiendo contener mucho tiempo más el clímax, hasta estallar en un gran susurro que se convertía de a poco en gemidos, empujando con su pelvis mi rostro embebido de ese orgasmo interminable. Ya repuesta, se recostó sobre la misma mesa, que conservaría nuestro secreto. Su cabeza quedo colgando sobre uno de los lados, tomando mi mano me llevo hacia ella, con las suyas se aferró a mis caderas llamando a mi sexo para que ingrese a su cavidad bucal. La posición le permitía tenerla pronta para, lo que se avecinaba, una “garganta profunda”. Comenzó ...