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Fantaseando con mi profesor
Fecha: 27/12/2023, Categorías: Confesiones Autor: Mar111, Fuente: CuentoRelatos
Cada vez que tengo clase con mi profe favorito no puedo evitar desearlo. Un jueves terminando la clase a las 7 pm, la universidad vacía y mis compañeros que terminaron de salir aproveché para acercarme y preguntarle como siempre bobadas con tal de tener su atención. Sin embargo, ese día no pude evitar más mis deseos y le dije como me sentía cada vez que lo veía. Mi profe es un señor de 50 años pero muy apuesto y varonil, cada vez que lo veía los jueves luego de salir de clases me dirigía al baño a masturbarme porque me era imposible no excitarme si su voz, elegancia y gestos me encantaban. Gran parte de la clase solo me la pasaba mirando su pene escondido en sus pantalones y fantaseando con poder así sea hacerle un oral. Volviendo a ese jueves que me quedé a solas con él, al ser ya algo tarde y teniendo en cuenta que tenía varios papeles en sus manos, me ofrecí acompañarlo a su carro para que no llevara tantas cosas pesadas. Cuando llegamos me iba a despedir de él, pero mi impulso me ganó y terminé abrazándolo, él solo se quedó sorprendido y me apartó preguntándome qué me sucedía. Decidí contarle que no podía dejar de fantasear con él en mi mente y terminé contándole todo lo sucio y excitante que me hacía sentir y los pensamientos que me transmitía, él callado solo me escuchaba y al final me dijo que se daba cuenta de como lo miraba, pero que yo era su alumna y el seguía siendo mi profesor. Así que cuando estaba perdiendo el anhelo y estaba por irme decidí echar ...
... los papeles que llevaba a su asiento y sin querer rocé con mi brazo su pantalón a la altura de su pene y sentí como estaba de duro. El avergonzado intentó no darle sentido pero decidí lanzarme y bajé mi mano para abrir su pantalón. El solo me decía que no, ya que no podría detenerse. Sin embargo, yo decidí metiendo mi mano y le saqué su pene por la corredera, cuando lo hice sin duda mi profe estaba tan excitado que lo tenía hinchado y sus venas se notaban más que nunca. Así que me puse de rodillas y empecé a lamerlo, por lo que él solo cerró sus ojos y con sus manos me tocaba la cabeza. Cuando empecé a lamerlo más y más estaba tan fogoso que tomo mi cabeza con sus dos manos y metía y saca su pene de mi boca, sentía como me llegaba hasta la garganta pero me encantaba sentirle lo húmedo que estaba y su respiración acelerada. Con mi mano derecha tocaba sus testículos y la mano izquierda me masturbaba. No podía creer que estuviera en ese momento con él, así que cuando estaba por correrse decidió sentarse en el asiento del conductor y yo me monté encima de él, así que empecé a saltarle mientras sentía por dentro la verga más deliciosa que jamás me había cogido. La incomodidad por el espacio y la adrenalina de que alguien nos viera me excitaba aún más, pero aun así no me detenía y el tampoco ya que su mano pasaba por mi clítoris mientras nos besábamos. Así que sabía como tocar muy bien mi clítoris y la cabeza de su pene rociaba muy bien mi punto G por lo que me vine en el primer ...