1. Una boda y un secreto familiar


    Fecha: 30/12/2023, Categorías: Incesto Autor: Lynette, Fuente: CuentoRelatos

    ... los demás él era todo un macho el cual se podía follar a esa tremenda belleza.
    
    Mientras seguían de risas, agarré a mi prima del brazo y me adentré con ella al baño de mujeres, total no había peligro alguno todos estaban distraídos o borrachos. Entramos al último lavabo.
    
    —Te gusta ese chico? —la confronté de forma directa.
    
    —No mucho la verdad, pero es parte de la tradición. No quería hacer un escándalo, solo porque me sintiera incómoda. Además la gente se lo estaba pasando bien —respondió.
    
    Esto me dejaba mucho más tranquilo, así que no dudé, esta vez se cumpliría mi mayor deseo. Lo había esperado por tanto tiempo...
    
    Ella se quedó observando mis labios para volver a centrarse en mis ojos, así que me lancé y comencé a besarla apasionadamente. Al mismo tiempo, aproximé mi rodilla a su zona íntima para estimularla. Ella gimoteó un poco en bajito, se notaba que no quería hacer ruido y eso me ponía muchísimo. Me daban ganas de jugar y ser un poco más rudo, para que de esta forma no pudiese evitar gritar y la escuchasen fuera. Además, ella también me la había jugado provocándome anteriormente por debajo de la mesa. No podía aguantarme las ganas mucho más, quería metérsela hasta el fondo.
    
    Comencé a desabrocharle la parte superior del vestido para gozar de la increíble vista de sus exuberantes senos y de sus ...
    ... rosados pezones. Se los acariciaba y lamía, mientras mis dedos se adentraban en ella comprobando que su sexo se humedeciera y pudiera abrazar por completo mi considerable falo. Arremangué la falda de su vestimenta y tras recorrer desde sus muslos hasta sus glúteos con la mano, comencé a introducirme en ella. Su vagina era realmente estrecha, y yo ya comenzaba a sentir un cosquilleo en mi pene por lo que no aguantaría mucho tiempo en correrme. El cosquilleo cada vez se hacía más intenso y mis movimientos se volvían más rápidos y despiadados. En ese momento, sus silenciosos gemidos se volvieron más agudos y ruidosos. Así que, tapé su boca con mi mano. Pero en el último momento logró apartarla para decirme entre sollozos:
    
    —Córrete dentro de mí, tomo la píldora, no hay problema —Por favor, quiero tu leche dentro de mí.
    
    Con esto último no pude aguantar más y estallé, mientras apoyaba todo mi peso sobre ella. Cuando me recompuse la ayudé a limpiarse, teniendo cuidado de que nadie estuviera en ese momento en el interior del baño.
    
    Ella salió de primera y un rato más tarde yo. Cuando cruce la puerta del baño, vi al otro chico hablándole de nuevo, debía haber estado buscándola por un rato. Pero daría igual cuanto se pudiese interesar por mi prima, ella había preferido estar conmigo y llevaba mi esencia en su interior como prueba. 
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