1. Follando con mi hermana mi mujer se entregó a otro


    Fecha: 22/01/2024, Categorías: Incesto Autor: Fd, Fuente: CuentoRelatos

    ... y lo enojado que yo estaba ahora estoy caliente y deseo verla gozar.
    
    Ismael la observa, las piernas de Helena cuelgan de la cama, le acaricia las nalgas antes de bajar con calma las bragas, ella levanta las caderas para ayudarle a quitar esa pequeña prenda que lleva su miel. Ismael las huele y entierra su cara ellas, cuando está satisfecho con el aroma a hembra se agacha y comienza a besar el culo de su amante.
    
    Helena abre y cierra sus piernas con desesperación cuando el orgasmo se acerca.
    
    La pintura corporal en el culo de Helena hace que la vista sea sensacional.
    
    La lengua de Ismael debe ser mágica porque hizo pegar de gritos a mi esposa en cuestión de unos momentos no la dejó de estimular hasta que Helena lo detuvo.
    
    Ismael la volteó ya estaba de nuevo listo y duro así que la puso en cuatro al borde de la cama, era tanta la calentura que ni la ropa se alcanzaron a quitar, solo le bajo falda que quedó a la altura de las rodillas si quisiera abrir un poco más sus piernas no podría y eso le daba un toque excitante a la ya caliente escena, estaba apretada para que su amante en turno sintiera como la abría en cada embestida.
    
    Él con sus manos la sujetaba firme por las caderas mientras el vaivén los unía una y otra vez frente a mí…
    
    Berenice se levantó y me pidió seguirla con un gesto de su mano Ismael y Helena también se movieron ahora Helena estaba hincada sobre el colchón con sus manos apoyadas en la cabecera de la cama. Berenice me pidió acostarme debajo de ...
    ... ellos justo debajo de su vagina. Ismael entraba y salía de ella. Estaba tan cerca que podía oler el aroma al sexo veía entrar el gran miembro de Ismael en la cuca de Helena veía a detalle como sus labios se abrían para tragárselo una vez tras otra.
    
    Las ganas pudieron más y comencé a darle sexo oral a mi esposa, mi lengua lamía su vulva, los huevos. Los fluidos de ambos caían en mi cara. Helena estaba mojada como nunca la había visto, de pronto un grito de placer y un chorro de orina que salió de su vagina, pero no era orina porque cada embestida que le daba un nuevo chorro caía directo en mi cara y sobre la cama mojándolo todo al principio yo no entendí qué pasaba solo sé que mi mujer disfrutaba como nunca.
    
    El orgasmo se acercaba y los movimientos eran cada vez más fuertes.
    
    Escuché como Ismael le dijo:
    
    —Y ahora, ¿eres mi puta?
    
    —Sí, ahora si soy tu puta
    
    —Bien, siempre lo serás.
    
    —Sí, siempre lo soy y siempre lo seré.
    
    Sus respuestas lo pusieron más caliente y arremetió contra ella con más furia buscando su placer, el de ambos, ya no importaba el control lo que quería era desfogarse en ella y sentir sus piernas temblar de placer.
    
    Luego la calma... la abrazo de la cintura, se reclinó sobre ella, la besó y salió de su interior. Un líquido blanco comenzó a salir de su vagina.
    
    Escuché a mi hermana decirme.
    
    —Lámelo, limpia a tu esposa el semen de mi pareja.
    
    No lo dude, él sabor dulzón del semen con la acidez de los jugos de mi esposa invadió mi boca ...