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Carla: Tío, padre, hermano y yo, fiestón familiar
Fecha: 14/02/2024, Categorías: Incesto Autor: Dessert3, Fuente: CuentoRelatos
Absolutamente verídico. Era evidente, los primeros días desde que padre y hermano, en realidad medio hermano, supieron la verdad y comenzaron a tener relaciones con Carla (en lo posible yo presente), era cuestión de que llamaban y llamaban para darle. Insaciables. Entre polvo y polvo, y en la previa, se fueron enterando de nuestra liberalidad en lo sexual, e inevitablemente surgió el tema de posibles favores. Favores con clientes de cuyas compañías ellos llevan todo el temario jurídico. Carla lo puso claro desde el principio, no estaba muy dispuesta a hacer favores a quienes nada debía, ya es demasiado coger con ellos (y lo disfruta de verdad), pero, si todos salían ganando, entonces sí. Y había otra condición que también gustó a los abogados… nadie sabría de la relación familiar. Por otro lado, en sus mas que frecuentes diálogos telefónicos, Carla puso al tanto de todo al tío, y le dejó bien en claro que es el tío el preferido y que si hay conflicto de horario o de días, el tío tiene la preferencia, solamente por detrás de M, el de la multinacional, a quien por razones que imaginarán se le da preferencia absoluta. Incluso yo he obsequiado a M mi preferencia absoluta. Sobre la fiestita que M hizo con Carla en Asunción, la relataré en otro post. Y a veces las cosas se dan a pedir de boca, y mi esposa, que hace poco regresó del Sur Argentino con sus amigas de viaje, partió con las mismas amigas a Cataratas. Como se suele decir, “miel sobre hojuelas”. Con ...
... nosotros libres, padre e hijo en estado de permanente erupción seminal y el tío sin ver a Carla desde unos 40 días, al regresar ella de Asunción se imponía una reunión familiar. Así lo hicimos, el tío vino desde su ciudad con la excusa de sus negocios y para poder aprovechar y escaparse, dijo que vendría el sábado temprano para ir a pescar conmigo sábado y domingo. El abogado Jo se sumó a las supuestas salidas nuestras, diciendo que somos nuevos clientes; y el junior Ju es libre y hace lo que quiere. De hecho, dado que sería reunión en familia, nos reunimos en el apartamento de Ju. No había dudas, sería un día de mucho sexo, pero con orden, terminando de ordenar el tema familiar, y como se suele decir, estableciendo “el orden de picoteo”. Nos citamos para el sábado después del almuerzo. El tío tuvo unas tres horas de descanso, y el resto almorzamos, Carla y yo juntos, y fuimos para el apartamento de Ju, lógicamente ya Carla se había hecho su tratamiento para impecable sexo anal. Para la reunión, eligió un sencillo vestido blanco, de algodón, todo abotonado al frente, sin transparencia y sandalias de taco alto. Muy sencilla y acorde al calor del sábado pasado, insólito en invierno. No había necesidad de vestimenta impresionante, ya todos sabíamos que íbamos a charlar de lo familiar y a coger. Al comienzo, luego de la charla intrascendente y de que el tío T y Jo reconocieran haberse visto alguna vez hace unos 34 o 35 años, Carla dijo que quería dejar cosas bien ...