1. Todo en familia


    Fecha: 17/02/2024, Categorías: Incesto Autor: Teseo68, Fuente: CuentoRelatos

    ¿Qué sucede cuando ves a tu hermano tocándose, mientras ve algunos videos; pero, tienes miedo de quedar embarazada?
    
    Cierta vez, mis padres salieron de viaje y mi hermano y yo nos quedamos solos en casa; ya éramos mayores de edad y nos podíamos cuidar.
    
    Yo me había peleado con mi novio y no planeaba salir; y mi hermano no tenía novia, porque era muy tímido. En la noche, cada quien estaba en su cuarto, cuando mi hermano llegó a mi cuarto y me preguntó alguna manera de conquistar chicas, porque ya se había cansado de masturbarse y quería saber lo que se sentía el sexo.
    
    El solo vestía un bóxer, yo traía una pijama de 2 piezas muy corto. El bóxer dejaba entrever que mi hermano tiene muy buen equipo. Empecé a tener pensamientos sucios; sólo había visto el falo de mi novio y me mojaba pensar en verlo.
    
    Le pregunté si alguna vez había besado a alguna chica o si había estado con ella; me contestó que era muy tímido y que tenía miedo de no funcionar.
    
    La abstinencia me estaba traicionando; al ver a mi hermano tan sólo con bóxer, me estaba mojando. Le dije que si quería una opinión, debía yo ver el equipo; a él le dio pena. Le dije que se acercara.
    
    Estaba yo sentada a la orilla de la cama; cuando estuvo frente a mí, tomé su bóxer de sus caderas y lo bajé lentamente; su falo estaba a la altura de mi cara; largo, dormido; las bolas colgaban desafiantes, escondidas en una mata de cabello. No pude resistirme y las acaricié; él reaccionó con un gemido y el falo pareció ...
    ... despertar; se hinchaba y crecía con cada caricia. El jadeaba y trataba de controlarse, pero el deseo era más fuerte; el prepucio estaba a punto de explotar por no poder contener la cabeza. Seguí acariciando sus bolas, y con la otra mano, eché el prepucio hacia atrás, liberando la cabeza, enorme, casi morada; una gota de líquido transparente brotó de la punta.
    
    No sé porqué lo hice, pero mi lengua salió para recoger ese líquido. La punta de mi lengua percibió un sabor salvaje, fuerte; mi vagina chorreaba y comenzaba a palpitar de deseo. Él bufaba, gemía.
    
    En un movimiento que yo no esperaba, me tumbó sobre la cama, hizo mi pijama hacia arriba, dejando mis pechos desnudos, los pezones estaban erectos por la excitación, necesitaban ser chupados; él se subió encima de mi y comenzó a chupar con desesperación, mordía, lamía, apretaba; me lastimaba, pero ese dolor me excitaba más. De un movimiento, me quito mi short y mi panty; sus fosas nasales se abrieron, recibiendo el olor de hembra excitada.
    
    Le dije que se detuviera, traté de empujarlo, pero si excitación y la mía fueron más fuertes; el líquido que salía de la cabeza, ahora la cubría completa y brillaba. Embistió y el falo no encontraba la entrada.
    
    Le pedí que se detuviera, que al menos se pusiera un condón; no me escuchaba, sus ansias eran más grandes que su razón. En una estocada, la cabeza encontró la entrada; y a pesar de que estaba yo lubricada, le era difícil entrar por el grosor. Empujaba sin detenerse, quería ...
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