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Confesiones: Irina (Parte IV)
Fecha: 23/02/2024, Categorías: Confesiones Autor: Marquez X, Fuente: CuentoRelatos
Inicio del otoño en el 2.002, (mi cabello ya era más largo, me llegaba casi hasta el pecho), mi próxima campaña fue en Ávila y en algunos de sus pueblos, mi jefa era oriunda de Arévalo, ciudad de la provincia de Ávila, comunidad de Castilla y León; por cierto era en Arévalo donde me iba a hospedar, con un compañero de mi país, de la ciudad de Palmira, mis otros dos compañeros eran españoles, J… un tío muy majete buen compañero del cual guardo buenos recuerdos, y el otro I… un verdadero y gran gilipollas, era el hijo de la jefe, total subnormal. Con mi compañero y compatriota O… abordamos un tren desde Madrid a Ávila, lugar donde nos recogió la jefe con los nuevos compañeros, ese mismo día trabajamos en la ciudad hasta las 5 de la tarde aproximadamente, luego nos fuimos hacia Arévalo, una pequeña y hermosa ciudad, recuerdo que después de currar, pasaba gran parte del día en los alrededores del castillo de los Zúñiga, me llevaba mi Discman con CDs de Metal, un botellón de cerveza y a veces un porrito, pero bueno volviendo a el hospedaje, era un apartamento de dos habitaciones, el cual estaba ocupado por la ahijada de la jefe, era una preciosidad franco española, a quien voy a llamar Irina, tenía 27 años, de ojos azules, rostro casi perfecto, nariz respingada, labios carnosos, cabello castaño y corto, le llegaba por encima de los hombros, tetas pequeñas y un culo perfecto, firme redondo y paradito, buenas piernas, de unos 165 cm de estatura, cuerpo atlético. La jefe nos ...
... dijo que ya que ella era su ahijada, pagaríamos un módico precio por la estadía, por suerte nos salió mucho más económico que un hotel o albergue, en el apto nos quedamos mi compañero O…, ya que J… vivía en Arévalo y el capullo de I… con su madre en la misma ciudad; la jefe nos presentó a nuestra anfitriona, hermosa pero fría como el invierno, nos saludamos, nos enseñó nuestra habitación, me tocaba compartirla con mi compañero, tenía una litera o camarote, el apto era agradable, en un segundo piso. Recuerdo que en cuanto nos presentaron quedé extasiado ante tal belleza, pero gracias a su actitud un poco antipática, no me hacía ilusiones, soy de los que no me gusta rogar o conquistar, si una mujer tiene mal carácter o se cree mucho, así sea preciosa, este era el caso, pero a veces la vida te da sorpresas, y ese fue mi caso. Algo que recuerdo muy bien, es que cierto día, creo que al segundo día de estar en el apto, Irina no llegaba aún de currar, yo fui a la cocina a prepararme un bocata, desde ahí se veía una pieza donde Irina tenía la ropa recién lavada, vi varias tangas minúsculas y yo como vil guarro vicioso, no me aguante, cogí una por una las tanguitas y las olía con tal placer, imaginando ese culo hermoso con esas microtangas, inmediatamente tuve una erección, tenían un delicioso olor a coño y culo mezclado con detergente, suspiré pensando en que rico sería coronar ese culito, en esas escuché la puerta y los más rápido que pude dejé las tangas en su lugar, Irina casi ...