1. Fue como la primera vez


    Fecha: 02/03/2024, Categorías: Incesto Autor: Claudio_6024, Fuente: CuentoRelatos

    ... algunas de mis amigas platicaban de eso y me preguntaban si ya lo había hecho alguna vez.
    
    Durante algún tiempo me sentía muy desesperada por encontrar a alguien que me hiciera el favor, no tenía novio por aquel entonces y recuerdo que cuando pasó lo nuestro estábamos solos en la casa y estabas viendo una revista de adultos.
    
    No te diste cuenta que te estaba observando a través de la ventana de tu cuarto y notaba que mientras veías la revista te tocabas ahí abajo. Yo esperaba con cierta emoción que en algún momento dado sacaras tu pene de entre tus ropas e imaginarme tenerlo dentro de mí.
    
    No sabía cómo pedir que me cogieras, pero se me ocurrió entrar a tu cuarto a ver qué pasaba.
    
    De haber sabido que tenías esa necesidad lo hubiéramos platicado abiertamente. Pero sí recuerdo que en aquella ocasión, cuando entraste a la recámara, yo tenía muchísimas ganas de coger y cuando entraste y te quedaste ahí observándome me toqué el pene y … el resto es historia.
    
    Yo tampoco lo olvido, me dijo mi hermana, cuando te tocaste el pene yo me acaricié el trasero y lo giré para mostrártelo y pedirte, sin decir ninguna palabra, “quiero sentirte dentro de mí”.
    
    Sí, me levanté y te toqué las nalgas, la verdad no sabía que hacer, yo solo quería meter mi pene dentro de ti. No hubo besos ni caricias, solo coger.
    
    Sí, lo recuerdo, no sabías qué hacer por lo que tuve que tomar la iniciativa y levantarme la falda, que por cierto, antes de entrar a tu cuarto me había quitado la ropa ...
    ... interior.
    
    Ahora entiendo por qué no traías puesto nada, pero bueno, nos facilitó la acción, ya que cuando te acomodaste arrodillándote en la orilla del sillón y al levantar tu falda, vi tu delicioso trasero y lo que más me llamó la atención fue lo rosado de tu orificio anal.
    
    ¿Fue por eso que lo metiste por ahí? Me “reclamó” mi hermana.
    
    Pues sí, realmente fue mu provocador ver tu orificio ligeramente abierto, aunque me di cuenta que estabas totalmente húmeda de la vagina, por lo que tuve que utilizar esa humedad para lubricar mi pene y cogerte por ahí. Así fue nuestra experiencia. Terminé dentro de ti y saqué mi pene y saliste corriendo. Después ya no supe más.
    
    Cuando salí de ahí me fui corriendo hacia el baño, me dijo mi hermana, ¿y sabes lo que hice?
    
    No, nunca me imaginé, pensé que habías salido corriendo porque te asustaste.
    
    No, no fue así, es como dices, de haber sabido cómo hacer el amor, seguramente hubiéramos tenido intimidad de otra manera, todo fue tan rápido.
    
    Pero dime, la interrumpí, ¿qué fue lo que hiciste en el baño?
    
    Bueno, como te dije, algunas amigas platicaban de eso y de otras cosas, como por ejemplo saber cómo era el semen masculino y que si ya lo había probado. Después de que te corriste dentro de mi ano fui al baño y rescaté algo del semen que tenía dentro de mí y lo bebí.
    
    ¿Y…?
    
    Pues no me gustó tanto, pero después de saber que era la culminación de una rica cogida me hubiera gustado recibirlo directamente en mi boca.
    
    En ese ...