1. Enculando a mi nuera


    Fecha: 07/03/2024, Categorías: Incesto Autor: RompeKamile, Fuente: CuentoRelatos

    ... movimiento aparentemente involuntario, Kamile se acomoda hacia atrás, pegando su hermoso culo a mi humanidad, el tallo de mi verga erecta a 1/4 de su capacidad se aloja en el valle de sus nalgas, no pasaron 2 segundos para que la erección llegará a plenitud, fueron los dos segundos más excitantes y terroríficos de mi vida, pues no sabía cómo ella iba a reaccionar, terror que paso a convertirse en placer cuando lujuriosamente Kamile empezó a menear suavemente su culo de arriba abajo separando su nalga con la mano permitiéndole que mi verga se adentrará aún más en ese valle de placer, a lo que yo le respondí con un movimiento igual, roto el hielo, empecé a deslizar mis manos por sus muslos mientras besaba suavemente su cuello, lentamente deslice mi mano hacia sus senos por debajo de su camisa descubriendo que ya no tenía brasier, me concentre dando masajes redondos en su aureola, sin dejarla de besar, cuando empezó a emitir pequeños gemidos entendí que ya era hora de atacar su enorme coño.
    
    Deslice suavemente mi mano por el vientre disminuyendo aún más la velocidad, cuando me adentre en su panty, el tacto me permitió descubrir un coñazo a medio rasurar, el monte de Venus era el más prolongado de los que había tenido la suerte de palpar, cuando llegue a sus labios me encuentro con un lago de jugos que lubricaron hasta el interior de mis dedos, hábilmente al mismo tiempo me quito mi pantaloneta y bóxer incluido, vuelvo a separar las nalgas y alojó mi fierro en ese excitante y ...
    ... candente fogon, con mi mano dirijo mi verga tratando de frotar su vagina por encima del calzón, la secreción de fluido es tal que en mi verga alcanzó a percibir la humedad de su jugoso coño, deslizó la cabeza de mi verga por la manga de su pantalón y empiezo a sobarla entre sus labios, con esa maniobra empecé a percibir que la frecuencia e intensidad de sus gemidos iba en aumento, la viscosidad era tal que sin quererlo aún, la cabeza de mi verga penetró en su apretado coño, la lujuria se apoderó de esa mujer, cruzando el brazo apoyo su mano sobre una de mis nalgas y empezó a empujar dándome a saber que la quería adentro en su totalidad, sin hacerme esperar, aseste un fuerte envión hasta que mis huevos se perdieron en la entrepierna, un gemido enorme y una cascada de fluido me hicieron saber que le había regalado su primer orgasmo directo, días después de convertirnos en amantes, ella me confesó todas la veces que se masturbo a mi nombre, incluido años atrás aun cuando su marido vivía.
    
    El gemido medio despertó a mi nieta, luego de tranquilizarla y asegurarnos de dormirla, nos bajamos de la cama, fuimos al otro extremo de la habitación junto a la ventana, nos besamos apasionadamente un rato en una esgrima de lenguas, mientras lo hacíamos, la desnude completamente, a la luz que se colaba por la ventana pude observar la diosa que me iba a volver a comer, sus pezones rosados que adornaban sus enormes y firmes tetas sobresalían a pesar de la poca luz, ella me quita la camiseta y ...
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