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Mis hermanos gemelos me parten en dos
Fecha: 17/03/2024, Categorías: Incesto Autor: Beka, Fuente: CuentoRelatos
... acuerdo, vamos a darle lo que le gusta. Respondió Diego. Sin darme tiempo Tomás me cogió de los pies y me arrastró al borde de cama y me penetró ferozmente, mi vagina dolió, mis gemidos eran de dolor revueltos con placer, esa verga era gruesa y sentía que me estaba partiendo en dos. - haaa, hermanito que grande la tienes, qué rico, mmmm por favor no pares. - Si que eres una puta. - ¡Si desde hoy soy tu puta y la de Diego! Respondí perdida en el placer. - ¿Así que tan puta eres?, dijo Diego. He inmediatamente le ordenó a Tomás, alzarme y que mi pecho quedará contra su pecho, sus intenciones parecían que me iba a penetrar por el culo, pero no fue a si hizo que Tomás sacará un poco su verga de mi vagina y metió su verga también. Quedé ensartada por dos vergas gruesas que entraban con salvajismo por mi vagina, yo gritaba del dolor y el placer jamás pensé que los gemelos me castigarían así de delicioso, mis gritos fueron ahogados por los besos apasionados que me daba Tomás, mis dos hermanos me estaban reventado de placer. - Putica, bésame ordenó Diego. Y así lo hice lo bese como pude, mientras Tomás me susurraba al oído si me gustaba estar así ensartada. - Si me encanta, quiero que me llenen de su leche, quiero tenerlos en mi culo también, quiero que me partan en dos, les decía yo. La excitación me estaba ...
... llevando a un lugar si retornó, empecé a decirles ¡ Quiero esa vergas solo para mí! ¡Quiero que me follen cuando quieran! Los gemelos se tomaron cada frase mía muy en serio y me penetraron el culo con la mismo ímpetu, se empezaron a rotar mis entradas, las embestidas eran tan salvajes que me hacían subir al cielo y volver a bajar, Ellos me dejaban besos por todo mi cuerpo acompañados de fuertes palmadas, yo pensaba que con Esteban tenía sexo duro, pero que equivocada estaba los gemelos me estaban dando el sexo más duro y dominante de mi vida, lo paradójico del asunto es lo fascinada que me tenía recibir placer de esa forma. Después de varias horas de sexo duro y salvaje y de estar más llena de leche que nunca, les suplique a mis hermanos. - Se que no tengo derecho a pedir nada, pero en verdad quiero ser la puta de los dos, si así lo quieren. - ¡Ya eres nuestra puta! respondieron en unísono. Me besaron con mucha pasión y salieron de mi cuarto. Ellos creyeron que me castigaban, pero en realidad me hicieron un favor, se volverían mis amantes al igual que Esteban. Desde ese día los gemelos no respetan ni cuando papá, está en casa para darme esas folladas salvajes y aunque sabemos que estamos en una relación incestuosa seguimos disfrutando hasta donde la vida nos lleve. Coméntame si te gustó mi relato. Besos.