1. El vestido, con la artista


    Fecha: 03/04/2024, Categorías: Incesto Autor: Ivanvorpatril, Fuente: CuentoRelatos

    Dos de mis personajes preferidos son un padre y una hija que viven y se aman juntos. Empujaron cuando ella por pedir un Mini de segunda mano para conducirlo encontró un vestido sexi de su madre. Al lucirlo para su padre se conocieron mucho mejor.
    
    Proyectado en la pared, ahí estaba toda mi desnudez en cuatro metros de blanco muro. Cada cinco segundos la imagen cambiaba para mostrar una vista nueva de mi piel descubierta. Todo el que pasaba por la galería de arte contemplaría mis desnudos, en tela, en papel fotográfico, en barro, escayola o en manchas de luz en la pared, todos mis autorretratos, todos mis desnudos. De eso iba la performance.
    
    Y yo, la artista, paseándome entre ellos apenas cubierta con una gasa trasparente. Tenia que demostrar que la exhibición de mis encantos no se limitaba a las piezas expuestas. Cada vez cuesta mas trabajo hacerse un nombre en el mundo del arte. O montas algo de escándalo o nadie te hace caso.
    
    Que se fijaran en mi cuerpo ayudaría a vender las obras. Quien me deseara podría tenerme, o por lo menos, una de mis imágenes además hecha y firmada por mí. Me sabía lo suficientemente bella y con un cuerpo bonito como para que esa maniobra comercial me brindara unas buenas ventas y puede que algo de placer si se terciaba.
    
    Mi exhibición estaba dando buenos resultados económicos, ya tenía apalabradas algunas ventas. Pero aparte de las miradas lascivas a mis expuestos pezones y a mi cadera casi descubierta nadie se había atrevido a ...
    ... insinuarse.
    
    Casi todo estaba vendido. La hora de cerrar se acercaba, estaba a punto de rendirme y dejarlo para el día siguiente. Vestirme con algo más de ropa y marcharme a casa.
    
    La puerta automática se abrió dejando pasar una ráfaga del agobiante aire de la tarde de julio y a una bonita pareja. Una joven de unos veinte años, sexi con un corto vestido veraniego de cuello halter, atado detrás del cuello, lo que le dejaba un precioso escote y los hombros pecosos desnudos. Alta, delgada, pelirroja, veía sus preciosas piernas y su espalda bronceada.
    
    El chico, también pelirrojo pecoso, un poco mas alto que ella y puede que unos veinte años mayor, vestía vaqueros y camiseta ajustada bajo los que se adivinaba un físico bien cuidado, atlético.
    
    Admiraban las obras despacio, relajados y con cierta mirada lasciva que me gustó. Él rodeó su cintura con un musculoso brazo y la beso en el cuello. Un lujurioso, largo y húmedo beso que yo admiraba desde el otro lado de la sala con mi copa de vino en la mano. Parece que lo que estaban contemplando no les resultaba del todo indiferente. Se estaban excitando.
    
    Cogí otras dos copas y crucé la galería entre las imágenes de mi cuerpo desnudo. Fui a ofrecérselas con una sonrisa y muy poco más encima. Los lascivos ojos de ambos recorrieron mi anatomía reconociendo de inmediato al vivo lo que había en las fotografías y el resto de las obras. Devolvieron mi sonrisa ampliada en sus sensuales labios.
    
    Nos presentamos, me dieron sus nombres de pila ...
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