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Mi sobrino viene a aprender inglés
Fecha: 14/04/2024, Categorías: Incesto Autor: nachoARG, Fuente: CuentoRelatos
... mucha cantidad. Mi tanga había quedado realmente empapada después de haber visto esa escena tan particular. Acabé dos veces antes de escuchar la puerta de entrada de mi casa indicándome que Román había vuelto de su colaborativa visita en la casa de mi mejor amiga. - Sos vos Román? Cómo te fue con Gladys? – pregunté desde el baño con la ducha abierta. - Re bien tía, no me conoció cuando me vio. Y la bici no estaba tan mal, se la arreglé enseguida – explicó tratando de sonar lo más natural posible. - Qué despistada esa Gladys. Qué bueno Román! Mañana si te quedas la invitamos a almorzar – le propongo esperando su respuesta. - Bueno tía – dijo él algo titubeante. No podía creer lo que estaba pasando. Había encontrado a mi mejor amiga y a mi sobrino cogiéndose como dos animales y el enojo solo me había durado unos segundos. No solo eso, sino que estaba incentivando a un nuevo encuentro después de tener que masturbarme en la ducha por ver esa inesperada pero excitante situación. Pensaba que a los 45 años, una no podía volver a conocer una nueva fantasía sexual, pero justamente eso me generaba esta situación en la que mi mejor amiga casada se está cogiendo a mi sobrino de 19 años. Realmente estoy excitada y me vuelvo a tocar una vez más antes de salir de la ducha. Obviamente, no iba a mencionar absolutamente nada de lo que vi esa tarde en el garaje de Gladys. No tanto por vergüenza, porque quienes deberían estar avergonzados de la situación son ellos. Decidí no ...
... mencionar nada porque saber algo que ellos pensaban que lo estaban ocultando me producía una doble excitación. Por lo que decidí seguir que la fantasía y el morbo controlen la situación. Salí de la ducha en mi traje de baño enterizo. Mi cuerpo no es para nada escultural en comparación con el de mi mejor amiga, pero considero tener lo suficiente para alborotar algunas hormonas más jóvenes, incluso las de mi sobrino. Mi estatura es de 1,65; un poco más petiza que el 1,78 de mi sobrino. Mis anchas caderas dignas de una cachetada lucían muy bien con la parte de atrás de mi malla negra brillante encajándose en el profundo espacio de mis nalgas. Si algo siempre me han envidiado otras mujeres es el tamaño natural de mis tetas; los años y la gravedad han hecho lo suyo pero aún siguen bastante firmes con sus anchos y oscuros pezones dignos de chupar cuando se ponen duros. El escote de mi malla deja la mitad de mis ubres afuera con un milímetro de oscuro pezón asomándose debajo de la tela. Me pongo algo de crema en el cuerpo para darle brillo a la piel. Nunca imagine prepararme tanto antes de salir del baño para provocar a mi sobrino. Me sentía algo depravada pero después de la escena porno entre él y Gladys no pude detenerme. Salí del baño y Román esperaba afuera para meterse a la ducha con las manos y algunas partes del cuerpo llenas de grasa para la bicicleta. El instante que nos cruzamos evitó hacer contacto visual hasta que vio que mi traje de baño era lo único que me separaba ...