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Perdidos (8): Judith rebalsando de placer
Fecha: 16/04/2024, Categorías: Incesto Autor: crisao, Fuente: CuentoRelatos
... “enseñando” a su mamá a dar placer con la boca. Y más se excitó cuando cayó en la cuenta de que la estaba “estrenando” de alguna forma, por lo que, frente a Jonathan, y hasta quizás el resto de sus hermanos, él había “tomado la delantera” con mamá. - ¡Aaaah! Decía ella, mientras se ponía más comoda apoyando las manos en el suelo, quedando a 4 patas, y sacaba temerosa su lengua permitiendo que el tronco de su hijo fuese más adentro aún. - ¡Uuuf, pero que mami tan obediente tengo ¿es tu, tu primera vez con la boquita? Le preguntó él casi seguro de que la estaba estrenando - ¡Aha, Ahhh. Le confirma ella como puede sin sacarse la verga de la boca, ni dejar de decir “Ah”. - ¡Pero que mami más inteligente tengo, aprendió a mamar en su primera clase! Dice Jonás - ¡Jaja, ahhh! Es la respuesta de Judith. Entonces, Jonás empieza un movimiento de mete y saca, mientras la baba de Judith comenzó a caer de su boca por el tiempo que ya llevaba con ella abierta y su lengua afuera. Jonás llegaba cada vez un poco más adentro de la boca, hasta sentir que entra con la punta en su garganta, y las arcadas espontaneas de Judith, que interrumpían su sostenido “Aaah”, más los torpes movimientos de su lengua que se metió de inmediato en su boca para tratar de defenderse de la invasión de la pija de su hijo, le confirmaban a Jonás lo profundo que le estaba entrando a mamá con solo meterle más de la mitad de su pija en la boca. Jonás se prometió a si mismo ser el primero en ...
... hacer tragar leche masculina a mami, y no se iba a privar de ese lujo, aun corriendo el riesgo de recibir un vomito en su pija. Después de todo ya la había hecho mearse de placer en su boca y cara mientras se la chupaba a ella. Ya había probado todos los sabores de mamá hasta el de su meo, ahora que sea ella quien sepa cómo sabe su hijo. Empezó a embestirla salvajemente con estos pensamientos en la cabeza y el eco de las arcadas de Judith, que se sucedían una tras otra retumbando en aquella cueva. Ella viéndose a punto del vómito, y al ver que su hijo no parecía estar al tanto de la situación, o que estaba tan fuera de sí, que no le importaba estaba empezado a entrar en pánico, y cuando sintió que Jonás empezó a derramar pequeñas cantidades de semen en su boca y garganta, las arcadas que le venían eran más vehementes, prolongadas y sonoras, por lo que trató sin excito de zafarse y sacarse la verga de la boca. Pero su hijo, adivinando la intención de Judith, la tomó firmemente por los pelos y con sus dos manos desatando un forcejeo desesperado por parte de ella, al ver que su hijo iba a terminar acabándole dentro de la boca y quien sabe sino dentro de su garganta. - ¡Quieta carajo, quieta! Le ordena Jonás con voz firme durante el forcejeo - ¡Ggghh, Guac, guac guac!, Exclama Judith entre ahogos y arcadas mirándolo a los ojos con los suyos llenos de lágrimas y su rostro enrojecido por sus esfuerzos para respirar. - ¡Quietita que voy, quietita que ahí voy, vamos tagame ...