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El hipnotista (capítulo 1): Etan. El amuleto
Fecha: 13/05/2024, Categorías: Gays Autor: AMOMARCUS, Fuente: CuentoRelatos
Etan y Kendra, terminaron una maravillosa cita. Habían ido a bailar, disfrutar de una exquisita cena y ahora tomaban unos tragos. -Lo lamento, pero debo irme. Mañana tengo una reunión de trabajo muy importante, la cuenta del Banco Alemán se mueve mañana y tengo que preparar mucho material. Lo lamento, me gustaría que nuestra noche siguiera. Dijo Kendra, mientras tomaba su bolso. -No te preocupes, yo sabré cobrarla. ¿Quieres que te acompañe a tomar un Uber? Cuestionó Etan, mientras pagaba la cuenta. -No es necesario, mi compañera, Olivia, ya viene, trabaja por la zona y pasará por mí. Enserio que me siento mal por esto. De verdad que disfruté de la cita y ¿qué te parece si el viernes en la noche tenemos la segunda parte?, ¿pasas por mí a las 8? Cuestionó la chica, mientras se levantaba. -Claro. Hay un club en la zona sur que quiero mostrarte, te gustará. Dijo Etan insinuante. -Yo más bien tenía la idea de cocinar para ti, abrir una botella de vino, y mostrarte una nueva línea de lencería que compré. Dijo Kendra con la mirada fija en la entrepierna de Etan. -Es una cita preciosa. Aceptó Etan. -¿Te quedas? Cuestionó Kendra. -Si, creo que tomaré otra copa, tengo unos días de vacaciones hasta el próximo viernes y quiero disfrutar de la noche. Respondió Etan, mientras ordenaba otro trago. -En verdad lo siento, te llamaré mañana después de la junta para ver si quieres almorzar. Dijo Kendra a la vez que se despedía de Etan con un ...
... nada tímido beso. -Y yo contestaré tu llamada encantado. Dijo Etan mientras devolvía aquel acto. Kendra soltó una ricita ruborizada y se despidió del atractivo muchacho. Etan pidió otro trago y pensó en lo que podría hacer esa noche. Kendra lo había dejado caliente, deseaba estar con ella y pensó en darse una vuelta por los clubes de la tercera avenida. -Pensé que nunca se iría. Hola, soy Demian. Dijo un atractivo muchacho pelirrojo de ojos verdes. -Ya me iba. - Respondió Etan cortante, mientras se colocaba de pie, pues a leguas notó que aquel muchacho era gay. -¿Cuál es la prisa?- Dijo Demian, al tiempo que clavaba sus verdes ojos en los azules profundo de Etan. Un extraño resplandor dejó a Etan con la mente confundida, de pronto todo dio vueltas a su alrededor y sólo el verde de los ojos de Demian existía, únicamente su voz parecía imponerse al ruido del bar, a la música, a las conversaciones. -No irás a ninguna parte hasta que yo te lo ordene.- Dijo Demian con un tono autoritario, pero suabe. -Muy bien.- Respondió Etan desconcertado y con una ligera expresión ausente, al tiempo que volvía a sentarse. -Bien, vas a hacer y a creer todo lo que yo te diga, empezando ahora.- Ordenó Demian, sin retirar la vista del azul profundo de Etan. -¿Qué tienes en mente?- Diez minutos después, ambos daban un espectáculo. Demian devoraba la boca de Etan y él respondía a los besos del ojiverde con increíble pación, mientras se manoseaban ...