1. Ángeles demonios


    Fecha: 18/05/2024, Categorías: Confesiones Autor: EvilSalome, Fuente: CuentoRelatos

    ... crueles comentarios, chistes homófobos.
    
    Comprendí el silencio en el que entallas trajes a tu figura sin ser hechos a tu medida. Y con temor desgarrador al solitario y doloroso rechazo huyes de quien eres, luchas contra ti mismo en un cuadrilátero sangriento de culpa, desesperanza, desamor y desasosiego.
    
    Me prometí ser e intentar hacerlo feliz volando sin arrepentimiento las planicies del pecado. Mejor arder auténtico en el infierno que bailar enmascarado en el paraíso.
    
    Lo aborde después de un desfile de coronas de forma sutil pero directa como quien habla del clima en un lunes a la mañana. Sus evasivas disfrazadas con fingidas carcajadas a supuestas bromas fueron aplaudidas por la calma mejorada de un buen humor y confesiones de mentiras recreadas. Firme como mías fantasías ajenas fingiendo despertarle curiosidades ya satisfechas.
    
    Sus ojos destellaron de deseo cuando al correr la cortina de la ducha me presenté vistiendo una de esas bragas de silicona con consolador incluido. Como gato desconfiado que quiere el premio pero espera en la ...
    ... distancia se limitó a observarme de lejos jugar con el miembro falso como si fuera mío.
    
    Parada frente a el clave mis ojos en los suyos con una mirada penetrante y usurpadora mientras lo obligaba a arrodillarse ante mi. Con dominante frialdad sostuve su cabeza para penetrar su boca como respuesta a la suplicante expresión de su rostro. Se aferró a mis caderas bebiendo la vid de sus sueños reprimidos para nacer en agonizantes gemidos desbocados.
    
    Comenzó mi pulso a saltar en la vagina que se consumía en latente fuego al observarlo devorar con intensidad plena la tan realista verga. Casi podía disfrutar las lamidas intercaladas de su puntiaguda lengua a lo largo de aquel miembro que con cada húmeda inmersión se volvía más mío, lo sentía profundamente mío.
    
    En la comodidad de la cama espere con delicada paciencia el momento adecuado para penetrar su virginidad y amarnos luego en total desenfreno. Por primera vez nuestras almas se pertenecieron al entregarse en esencia y oscuros pecados; al divulgar secretos ocultos sin vergüenzas ni moralismos. 
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