Mi suegro me castiga por puta
Fecha: 15/06/2024,
Categorías:
Infidelidad
Autor: soyAriel, Fuente: CuentoRelatos
Continuación del relato "Infiel a mi marido y a mi suegro", dejo el enlace al final del relato.
Como conté en el relato anterior me había citado con Don Fernando en un hotel contiguo a un conocido centro comercial de mi ciudad y me había dado una cogida fenomenal, el cabrón estaba ansioso por cogerme y para colmo se había tomado una pastillita azul, llegué a casa recién cogida, me dolía todo el cuerpo y con un ardorcito en mi coño y culo que me recordaba la experiencia con mi ardiente inquilino, había sido mi graduación de puta, por primera vez había ido a un hotel a satisfacer a un macho, que me había tratado como puta y me hizo sentir puta, su puta.
Llegué a casa cerca de la medianoche, para mi sorpresa, mi suegro estaba en la sala viendo televisión, así que me ofrecí a darle algo de cenar.
- ¿Quiere algo de cenar Don Manuel?
- ¿Qué horas son estas de llegar Paty?, no son horas de gente decente, ¿De dónde vienes? - me pregunta alzando la voz y acercándose a mí, visiblemente molesto.
Me quedé estática, sorprendida, no pensé recibir ese reclamo, con voz tenue, por la sorpresa, alcancé a balbucear que había salido a cenar con mis amigas y me dirigí a mi recámara, pero antes que pudiera entrar bloqueó mi paso, me arrinconó contra la pared, y empezó a olfatear mi cuello como un sabueso.
- Hueles a jabón de hotel, no me engañas, no vienes de ver a tus amigas.
Había olvidado ese detalle, el jabón del hotel, aunque nunca me imaginé estar en esa ...
... situación.
- Suélteme por favor, me hace daño- le rogué, intenté forcejear, apartarlo, pero era inútil, a pesar de su edad, era muy fuerte y corpulento, me sentía indefensa.
Me dio vuelta con facilidad y tomando mis muñecas las llevó a mi espalda, así me arrastró a la recámara, me lanzó con fuerza a la cama, alcancé a voltearme boca arriba intentando levantarme, cuando se abalanzó sobre mí y me empezó a desnudar.
- Nooo, por favor, me lastima, me hace daño, Don Manuel, suélteme- Grité con desesperación.
Arrancó mi blusa y los leggins a la fuerza, prácticamente arrancando mi ropa, su mano bajó a mi tanga de encaje y me la quitó con rudeza, al igual que mi sostén, me sentía aterrorizada y al mismo tiempo tan humillada, lágrimas inundaron mi rostro y empezaron a escurrir por mis mejillas. Tomó la tanga y se la llevó a su nariz, olfateando.
- Están mojadas perra, y huelen a sexo. No me engañas, vienes recién cogida.
- No, por favor, soy la esposa de su hijo, su nuera, no me haga esto- le imploré compasión, mientras seguía luchando por liberarme, sin éxito.
Abrió mis piernas a la fuerza y mi sexo quedó expuesto, lo miró con detenimiento y dijo:
- Todavía tienes el coño dilatado putita.
Abrió mis labios vaginales y acercando su cara lo exploró.
- Te dieron una buena cogida puta, lo tienes bien rojo por dentro.
Me ensartó dos gruesos dedos hasta lo más profundo, di un respingo y un quejido, arqueando la espalda, cierto que todavía tenía mi coño dilatado y húmedo, ...