-
Mi arrendataria
Fecha: 23/06/2024, Categorías: Confesiones Autor: Fesancol, Fuente: CuentoRelatos
... sus tetas Doña Magaly, le dije, donde usted quiera mi profe, me respondió. Escucharla hablar así a Doña Magaly me puso a mil, volví a abrir al máximo las piernas a mi arrendataria y apretaba sus tetas muy duro, me voy a venir le dije, le saque mi verga para ponerla en sus tetas, ella las junto y me dijo: “vengase mi profe, quiero ver y sentir su leche, que rico ver cómo se va a venir en mi”, y me vine bastante, mi semen voló hasta su cara y la mayoría quedo en sus tetas, ella me limpio la verga con su boca y se limpió con una toalla, yo me acosté en la cama y ella se tiró encima mío, nos besamos y ella me ofreció algo para tomar, estaba haciendo más calor que de costumbre y peor con la actividad en la que estábamos. Ella busco una camisa para colocarse y yo le dije que no se la pusiera, que quería verla desnuda en todo momento, que pena profe yo con estos gordos, me dijo, no señora usted es hermosa, ya quisieran todas tener esas piernas, esa cola y esas tetas, le respondí, salió sonriendo de la habitación rumbo a la cocina, regreso con 2 vasos de jugo, me paso uno y se sentó a mi lado, me pregunto si me había gustado lo que habíamos hecho, mucho, le respondí y le di un beso con lengua, ¿puedo ser grosero con usted?, le pregunte, si profe, fue su respuesta, usted picha muy rico Doña Magaly, nunca pensé que usted podría ser tan caliente, me voy la voy a gozar esta noche y cuando yo quiera de hoy en adelante, ay profe, me voy a creer sus palabras, me dijo. La acosté y ...
... la bese, me puse sobre ella y fui bajando dándole besos hasta sus tetas, que para su edad eran muy redondas y paradas, le lami y mordí los pezones, le apretaba duro esas tetas y ella gemía, metí mis manos en su entrepierna y le di dedo para lubricarla, ella abrió sus piernas y yo sin dejar de besar sus tetas seguí mi labor, ella resoplaba y apretaba mi cabeza contra sus pechos, saque mis manos de su entrepierna y busque su boca con la mía, ella busco con sus manos mi verga que estaba dura y la coloco en la entrada de su vagina, me la quiero comer toda de nuevo, me dijo, y de un solo golpe se la metí, ella dio un salto, soltó un gemido y apretó mis brazos, te la meto así o más duro, le dije, como quieras papi, métemela como quieras, me respondió y me dio un beso con lengua, le sacaba toda mi verga y se la metía de un solo golpe y la miraba a los ojos, ella me apretaba los brazos y decía: “que rico”, mira cómo te entra de fácil, le dije y ella miraba como yo la penetraba, me gusta profe, me gusta que me dé así, me decía, ella misma me empujaba las nalgas para que no parara, mis penetraciones ya eran cortas, rápidas y profundas, y los gemidos de mi amante madura eran muy ricos, me pedía que la besara, que no parara, le hice cerrar la piernas y así el roce fue mayor, a los pocos minutos se vino, yo no deje de penetrarla, la besaba y alababa su belleza, ella se movía muy rico siguiendo mis movimientos, vengase profe, vengase dentro de mí, quiero sentir su semen en mí, esas palabras ...