1. Dervirgué y le hice el culo a mi nieta


    Fecha: 10/11/2024, Categorías: Incesto Autor: MikeFed, Fuente: CuentoRelatos

    El dos jueves atrás fue el cumpleaños de mi nieta Eva. Ella cumplió dieciocho años. Es una pendeja hermosa, cabellos negros, ojos grises increíble y un cuerpo, aún en desarrollo pero espectacular. Pechos y culo espectaculares, muy delgada y con unas piernas estilizadas como pocas vi.
    
    Es la hija de mi hija Clara, que con 16 años la tuvo con un novio que hoy es su marido. Con mi mujer, también la habíamos tenido a los dieciocho años. La vida quiso que yo enviudara joven, a los 35 años y no volví a formar pareja.
    
    El mismo jueves, hicieron un asado en su casa, ella invito a sus amigas y amigos. Me sorprendí mirándola bailar después de la cena, con una mini muy corta, una remera pegada al cuerpo y moviéndose sensual.
    
    - Espero que no siga la tradición. Me dijo Clara sentada a mi lado.
    
    - No por favor, me va a hacer bisabuelo a los 55… Dije.
    
    - No te quejes, que con 52 te aseguro que más de una pendeja te llevaría a su cama. Estás muy apetecible viejo. Me dijo y me dio un beso en la mejilla.
    
    - Me agarra una de estas… me destroza. Dije.
    
    - Toni, una amiga que tenemos en común, de mi edad (sos un cerdo), me dijo que sos imparable. La hiciste mierda hace poco…
    
    - Ella estaba cansada…
    
    - A mi decime la verdad, sos mi viejo y sabes que me encanta que vivas la vida. ¿Tomas Viagra?
    
    - No… por ahora. Dije.
    
    - Hijo de puta…
    
    Mi nieta vino corriendo y me saco a bailar. Yo todos los sábados salía con amigos, y aunque éramos de bailar mucho, sabía moverme.
    
    - ...
    ... Este tipo es mi abuelo, ojito, no se toca. Dijo Eva riéndose.
    
    - No seas así, préstalo. Dijeron varias riendo.
    
    El sábado posterior, con un par de amigos y dos amigas de unos cuarenta años fuimos a cenar y después a un bar donde muchas noches, cuando la gente tenía onda, corrían las mesas y bailaban. Eran casi las dos de la mañana, estábamos los cinco charlando en la barra. A instancias de Juano, uno de mis amigos pedimos una botella de champagne y brindábamos y charlábamos. Yo estaba sentado dando la espalda a la puerta y escuche a una de mis amigas:
    
    - Hijas de puta, mira a esas borregas, quien carajo nos va mirar a nosotras con esas pendejas acá.
    
    - Tranquila, a nosotros no nos dan bola. Y yo te miro lo linda que estas. Dije.
    
    - Porque pensas que no te dan bola…
    
    - Hola Toni… que sorpresa encontrarte aquí.
    
    De inmediato reconocí la voz de mi nieta Eva a mis espaldas. La cara de mi amiga, se puso roja de furia.
    
    - Hola Eva, perdón pero con los amigos venimos seguido, vos sos la que no viene mucho.
    
    - Ahora que sé que venís, me vas a ver seguido.
    
    - Mmm, quizás sea yo el que cambie de lugar para salir.
    
    - No me hagas eso, además, las chicas quieren conocerte… ¿estás con alguien? Dijo Eva ignorando por completo a mi amiga.
    
    - Con una amiga… te la presento…
    
    - No… ¿almorzamos juntos mañana?
    
    - Sí, almorzamos juntos.
    
    - Te dejo… si tu amiga no quiere marcha, acércate a nuestro grupo…
    
    Me dio un beso en la mejilla y se fue. Tania, mi amiga estaba ...
«1234...»