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Con mi prima Miriam
Fecha: 16/12/2024, Categorías: Incesto Autor: Francis, Fuente: CuentoRelatos
Mi prima Miriam, es unos años menor que yo. Siempre fue una chica muy cariñosa y buena, sus padres han sido muy protectores con ella y eso contribuyó a su carácter ingenuo e inocente. Miriam es bajita, de piel blanca, pelo castaño y ojos marron claro. Sus labios gorditos y muy rojos destacan en su rostro claro, lo cual la hace muy atractiva. Pero además, mi prima ha tenido desde muy niña algo que a ella nunca le gustó pero que a la mayoría de los hombres nos vuelve loco: un culazo impresionante. De veras: jamás vi un culo como el de Miriam. Ya en su adolescencia, destacaba entre las demás chicas de su edad debido a ese trasero respingón de nalgas grandecitas y redondas. En vaqueros, en chándal... se pusiera lo que se pusiera, hacia girar las cabezas de todos, grandes y mayores, cada vez que pasaba. Yo me marché a vivir a otra ciudad, estuve varios años fuera, durante los cuales nuestro contacto se redujo al mínimo. Pero al regresar, me encontré con una Miriam diferente, ya con 18 años recién cumplidos. Seguía siendo muy bajita, pero estaba hermosa, su cara aniñada seguía ahí, pero con rasgos más adultos y atractivos. y como no, ese impresionante culo de mi prima, el cual había sido objeto de deseo y protagonista de más de una buena paja en mi adolescencia, seguía ahí, más hermoso si cabe. Para colmo, a Miriam le habían salido en mi ausencia un par de tetas grandes y gordas, lo que le faltaba para ser el centro de atención entre sus amigos y amigas. Su carácter ...
... cariñoso e ingenuo seguía intacto, cuando retomamos el contacto y quedábamos para vernos, todo eran abrazos y besos. Obviamente, esas muestras de afecto por su parte no tenían ninguna intención sexual, pero yo no podía evitar sentir un deseo brutal cada vez que esas tetas gordas se apretaban contra mi pecho. Me sentía culpable por mis pensamientos, intentaba no fijarme en ella como mujer y corresponder a ese cariño sano. Pero... la carne es débil. A mediados de aquel verano, ella me llamó emocionada porque había organizado junto a otros primos y un grupo de amigas un fin de semana en un camping a pie de playa, con actuaciones, discoteca, bufet libre etc. Yo le dije que me gustaba la idea, pero yo era bastante mayor que ellos y que me daba palo ir. Me insistió diciendo que eso era una tonteria, y al final me convenció. Llegamos al camping y nos instalamos en unas cabañas muy chulas, ella insistió en que compartiéramos una, pequeña pero acogedora, con dos camas una al lado de la otra. Nada más llegar, me dijo de cambiarnos y bajar a la playa, así que me puse el bañador y al darme la vuelta, veo que ella ya se ha cambiado y por poco me da un infarto. Llevaba un bikini de rayas amarillas y blancas, muy pequeño, la visión de esas tetas gordas y firmes apretujadas en ese pequeño trozo de tela hizo que notara un calambre en mi polla, que empezó a ponerse a tono casi al momento. Lo peor vino al darse la vuelta... Ver ese culo impresionante, firme y gordito, que se tragaba ...