1. Perdidos (13): La nueva vida sexual de mamá


    Fecha: 17/12/2024, Categorías: Incesto Autor: crisao, Fuente: CuentoRelatos

    ... entre gemidos de placer mientras se acercaba a su orgasmo.
    
    - ¡Yo más, sos el mejor que tuve en la cama, nunca nadie me había hecho mear cómo me meo con vos mi amor! Le grita ella entre alaridos de placer.
    
    - ¡Ahhh! Grita Jonás al descargar toda la leche de su verga en las profundidades del vientre y entrañas de su mamá al oírle a Judith diciendo esas ultimas “palabras mágicas”.
    
    Ambos quedaron exhaustos, además, Judith no solo había andado desde temprano cómo todos los días, más la doble caminata que ahora tenía. Porque tenía que ir hasta aquella cueva no solo con Jonás, sino que ahora se había sumado Jonathan, y también su vida sexual se estaba incrementando. Por lo que se sentía muy cansada y madre e hijo se durmieron profundamente hasta que casi oscureció por completo.
    
    Fue entonces que la fresca brisa del anochecer entró en la cueva y la despertó a Judith, quien despertó de inmediato a su hijo Jonás, se vistieron y emprendieron camino al campamento familiar.
    
    Estaba anocheciendo y nublándose, y a medida que caminaban lo más rápido posible, las primeras gotas empezaron a caer sobre ...
    ... ellos.
    
    En un momento, Judith, empezó a sentir que tenía que sacar de su vientre la leche que su hijo le había echado en sus entrañas, por lo que tuvieron que detenerse en el camino, par que ella cagara.
    
    - ¡Aah, te juro que, entre vos y tu hermano, parece que resolvieron el problema de mi estreñimiento! … ¡Yo que estaba tan preocupada porque se me habían terminado las pastillas!… ahora cada vez que ustedes me hacen la colita, me hacen cagar re bien! Comenta ella mientras cagaba agachada y su hijo lo sostenía.
    
    - ¿Le entregaste también la colita a Jonathan? Le pregunta indignado Jonás.
    
    - Si bebé, pero a vos fue al primero que se la di. Le responde Judith enjuagándose la cola con agua que le quedaba a la última botella que tenía en la mochila.
    
    Ambos siguen camino al campamento, pero esta vez ya van corriendo, pues ya llovía con gran fuerza.
    
    Al llegar al campamento familiar, los muchachos estaban algo preocupados, menos Jonathan, quien supuso que después de una buena cogida habrá venido una buena siesta.
    
    Cómo esa noche llovía tanto, la familia cenó temprano y se fueron a dormir hasta el día siguiente. 
«12...6789»