-
Cogiendo a mi suegra mientras mi mujer viaja por trabajo
Fecha: 01/02/2025, Categorías: Incesto Autor: MikeFed, Fuente: CuentoRelatos
«Me acosté boca arriba y ella me miró. Se subió y ella misma guio mi pija a su culo y se empezó a mover, primero lento y después cada vez más fuerte. Le di una bofetada en un pecho y se puso loca, otra en la cara, otra en el culo y parecía poseída como saltaba sobre mi pija. Sus gritos eran tan tremendos que Marga vino a ver y se quedó con los ojos abiertos. La hice acostar junto a mí y nos besábamos mientras Tere me cabalgaba.» Lo que voy a contarles pasó hace 15 días solamente. Soy de Buenos Aires, tengo 27 años, mi nombre es Fernando, Fer para todos, en pareja con Alejandra, Ale, de mi misma edad. Yo trabajo en una empresa, en el área financiera y ella en otra, internacional, en IT. Ale, sin ser una potra como decimos en Argentina, es una linda mujer, inteligente, proactiva, y muy sensual y sexual. Disfruta tanto el arreglarse, maquillarse suavemente como el sexo. Yo, por mi parte, soy muy normalito, mido 1,8, tener una buena dieta y algo de gimnasio me ayudan a estar en forma. Muy lejos estoy de ser un hombre sexy, pero si soy muy sexual, ayudado por un pene de muy buenas dimensiones. Todo empezó cuando Ale me aviso que debía viajar una semana a Atlanta, EEUU donde la empresa tiene la casa matriz. No era nada infrecuente, por lo menos dos veces por año ella tiene que viajar. —Amor, voy a hablar con mami para que esta semana te vayas a su quinta. No vas a estar solo, no te vas a tener que ocupar de cocinar, y vas a poder disfrutar de la pileta cuando vuelvas ...
... de la empresa. Ah, y por la autopista, solo vas a tardar diez minutos más en el trayecto. —No quiero joder Ale, vos viste que tu vieja tiene su “vida social” y no quiero quedar en el medio… —Que elegante que sos para hablar cuando querés, te adoro por eso… Que la suspenda una semana o que la haga fuera de la quinta, espera que la llamo. Teresa, mi suegra, viuda hace 10 años, tiene 50 años, se mantiene de manera increíble por un gimnasio que instaló en la quinta, spa dos veces por semana, masajista, y como ella dice “muchas ganas de tener vida social activa”. Eso traducido, tener una vida sexual activa. —Hola madre, ¿Cómo estás? —Hola Ale, que lindo escucharte. —Igualmente. Ma, tengo que viajar el sábado a Atlanta, y se me ocurrió que Fer se puede quedar en tu quinta, así no está solo, y disfruta la pileta cuando vuelve de la empresa. —Por supuesto, va a ser un gusto, tenemos buena relación, es super atento siempre conmigo. Decile que lo espero. —Gracias Ma. Nos vemos a la vuelta. —Dale, que tengas buen viaje. Dijo y cortaron. —Viste que no tiene problema, te quiere mucho porque me ve feliz con vos. —Bueno… El sábado, cerca del mediodía llevé a Ale al aeropuerto, y de allí, con una valija y un bolso, me fui a lo de mi suegra. Cuando llegué, estaba en la pileta, con una amiga y dos amigos. Todos más o menos de la misma edad. —Hola Fer, pasa, estoy con amigos en la pileta. Vení así te muestro tu cuarto, te pones la malla y a disfrutar la ...