-
Unas vacaciones con mis tías (P. 5 y 6) : No puedo dormir
Fecha: 09/02/2025, Categorías: Incesto Autor: Alfil-1, Fuente: CuentoRelatos
... lo estás pasando bien, hijo? Me preguntó manteniendo su esplendida sonrisa mirándome a los ojos. - De momento bien, pero acabamos de llegar! Dije intentando disimular lo encantado que estaba. - Las tías son estupendas, verdad! - Recordaba lo bien que me trataban cuando era un niño, y no han cambiado! Mi respuesta hubiera sido “Son la leche! “ Pero no era plan decirle eso a mí madre. - Me encanta su casa y este sitio. Me pasaría los dos meses de verano aquí, pero en agosto tengo que trabajar. Tu que vas a hacer? Mi respuesta estaba clara pero no quería dejarlo tan claro. - No sé, ya veré, depende como me lo esté pasando! - Es una pena que tu padre no haya podido venir. Aunque cuando estamos en casa tampoco lo veo, vamos que cualquier día llega y no le conozco. Dijo al final con cierta tristeza. - Ya sabes cómo es, él y su trabajo, y poco más. Pero bueno este sitio es estupendo y me alegro que estemos los tres. – dije para quitar hierro al asunto – Además, me tienes a mi, que voy a balancearte por encima de las olas! Dije finalmente cogiéndola con las dos manos para subirla y bajarla según venían las olas. - Jajaja, que bien! Como me gusta! Dijo abrazándose a mi cuello. Ahora se había pegado a mi y casi me metía las tetas en la cara. Si se hubiera dado cuenta de lo salido que estaba creo que no lo hubiera hecho. Yo la tenía agarrada por la cintura y estaba disfrutando de ese momento como un niño cuando le dan el juguete que lleva tiempo esperando. ...
... Notaba sus tetas, su vientre casi plano y sus muslos enroscándose a mi cintura y por supuesto, sentía como mi polla me daba indicios de enderezarse. No sabía cuánto tiempo podría mantenerla tranquila, era algo que apenas podía controlar. Mi madre seguía disfrutando abrazada a mí, supongo que ajena a lo que me estaba provocando. Yo estaba tan obsesionado con su cuerpo que no podía desaprovechar aquella oportunidad. Decidí bajar las manos para sujetarla del culo. - Ten cuidado que te escurres! Dije para disimular. Mis dedos se clavaron suavemente en sus deliciosos glúteos desnudos y continúe empujándola hacia arriba cuando venían las olas. Ella no decía nada, tan solo reía y disfrutaba. Al cabo de un rato noté que mi erección ya era incontrolable y temía que lo notara. Me moví hacia la orilla con ella en brazos y cuando supe que hacía pie la solté suavemente. – Voy a nadar un rato! – Gracias hijo! Y me dio un sonoro beso en la mejilla. – Me lo he pasado muy bien! Tenemos que repetirlo! Me deslice con rapidez hacia dentro y comencé a nadar con la polla totalmente tiesa. “Seguro que lo ha notado!“ pensé mientras nadaba mar adentro. Cuando mi polla bajó, volví hacia la orilla y ví a las tres hermanas tumbadas boca arriba con las tetas al sol. “joder, que difícil va a ser esto!“ Pensé al ver que mi madre también se había destetado. No sabía qué hacer, si me tumbaba al lado seguro que se me volvía a poner tiesa y eso iba a ser muy embarazoso. Decidí irme al lado de ...