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Me violaron, tuve amantes y me sentí virgen con mi hombre
Fecha: 03/03/2025, Categorías: Incesto Autor: MikeFed, Fuente: CuentoRelatos
... podría ver a otras chicas… - Te rompo la cara. Soy muy celosa, ya soy celosa de las chicas que te miran. Dije. - Ah… Vamos a otro lado. Dijo. - ¿A dónde? No dijo nada, solo me miró sonriendo, pagó la cuenta y subimos a su auto. Antes de arrancar me dio un beso increíble, me dejo totalmente excitada. Ese fue nuestro primer beso. Y vaya que beso. Nada que ver con los que me habían dado antes. Puso en marcha el auto y en diez minutos llegamos a su departamento. En realidad, un piso. No habló en todo el trayecto. Entramos, me ayudo a sacarme el saco y me dio otro beso impresionante. Me tomó de la mano y me llevo a su dormitorio. Entre besos muy tiernos y suaves, me fue desvistiendo y el quitándose la ropa. Nos acostamos y los besos no paraban yo estaba super excitada. Su boca empezó a recorrer mi cuerpo, mis hombros, mi cuello, mis pechos. Eran oleadas de placer que me invadían en cada beso, algo que nunca había sentido. Cuando chupó mi concha, pensé que me desmayaba. Su lengua me daba golpes en el clítoris, su boca lo succionaba, su lengua penetraba mi concha o su boca succionaba mis labios. El primer orgasmo fue maravilloso. Fue el mejor que hubiera tenido nunca. Me puso boca abajo y se acostó sobre mí, sentía su pija en mi culo. Grande y dura. Me besaba la nuca, los hombros. Allí tuve el segundo orgasmo y separé mis piernas, quería que se de cuenta que esperaba que me penetrara, pero no lo hizo. Recorrió mis espalda con su boca, dejando un rastro con su ...
... lengua rozando mi piel, justo hasta donde empieza el culo. Me hizo poner boca arriba y con su boca fue subiendo desde mi concha lentamente. En su camino, beso mis pezones con suavidad y luego los mordisqueo. Yo ya estaba con las piernas un poco levantadas para recibirlo. Me penetró lenta y suavemente. Cuando sentí que la cabeza había me había penetrado, sentí que algo se desgarraba y di un grito de dolor. Él se sorprendió y se detuvo. Le pedí que siga. No sentía dolor, solo placer. Entraba y salía con fuerza pero sin violencia, me agarre con las uñas de su espalda, sentía que en cualquier momento vendría otro orgasmo y así fue. Cuando sentí que llenaba mi concha con su semen, tuve un orgasmo tremendo, único, algo que nunca había sentido. Me aferre a él con todo. Tenía los ojos llenos de lágrimas. Me dio un beso infernal y no lo dejé mover por varios minutos. - ¿Estás bien? Me preguntó. - Muy bien, genial. - Me alegro mucho. Era domingo por la tarde. Nos quedamos abrazados en la cama hasta el anochecer, casi sin hablar. - Ya es hora. Dije. - Quedate a dormir. Dijo Franco. - No tengo ropa y mañana tengo que ir a trabajar. - Estamos solos, con la camisa sobra. Y mañana nos bañamos juntos y te llevo temprano a tu departamento. - ¿Estás seguro? Le pregunté - Muy. Me sorprendió haciendo la cena, muy rica por cierto. Tomamos vino, y después, un café y un whisky en un sillón del living. De nosotros no volvimos a hablar en toda la noche. - ¿Te ...