1. Historias de familia


    Fecha: 14/03/2025, Categorías: Incesto Autor: Incesty, Fuente: CuentoRelatos

    ... entrando, no queríamos que nos descubriera masturbándonos”.
    
    Pero volviendo a mi madre, fíjate que en esa ocasión entró junto con Manola a su recámara pensando que habíamos salido con unos amigos y que no estábamos, dejando la puerta de su habitación abierta. Ellas se empezaron a besar muy apasionadamente en la boca y a desnudarse, apresuradamente, se notaba que estaban muy calientes las dos, eso nos dejó atónitos a mi hermana y a mí, que nos asomamos tratando de vestirnos rápidamente sin hacer ruido, dejando de plano nuestros calzones en el suelo junto con el brasier de ella y poniéndonos la ropa y yo un suéter, pero dejando mis pechos sueltos por dentro ya que nunca me ha gustado usar sostén dentro de la casa. Cuando cruzamos la puerta de nuestra recámara que por cierto al irse nuestra hermana, Raquel con la hermana de mamá, cambiamos la litera por una cama matrimonial, sin que mamá pusiera alguna clase de pero, aún al saber que dormiríamos juntas mi hermana y yo, esa fue la antesala de las relaciones de incesto que continuamos manteniendo hasta la fecha. Tanto mamá como Manola no nos veían porque estaban muy entretenidas en lo suyo, pero déjame decirte que nos fascinó a mi hermana y a mí verlas, y escuchar tanto sus jadeos como lo que se estaban haciendo, nos dio un ataque de entre risas y algo más raro que nos empezó a picar de manera súbita en nuestros genitales. Esa fue otra de las incursiones respecto al sexo en nuestro ámbito familiar incestuoso pero eso sí, muy ...
    ... sensual y lleno de amor”.
    
    “Luego, nos salimos en silencio mi hermana y yo, y regresamos un tiempo después dando tiempo a que terminaran lo que estaban disfrutando juntas, por supuesto que las encontramos muy contentas y sonrientes, cosa que nos encantó el verlas así, pensamos que lo que habían hecho era algo muy lindo, en eso concordamos mi hermana y yo”.
    
    Por otra parte he de decir que nuestra hermana Raquel desde muy chica ya tenía inclinaciones por las vestimentas de mujer muy definidas, le gustaba mucho jugar a las muñecas conmigo de niños y ya en su pubertad gustaba de ponerse la ropa de Manola a escondidas de ella, le encantaba ponerse sus brevísimas tangas, así como sus sostenes, faldas y blusas y pintarse la boca, a lo cual yo la ayudaba mientras Raúl nos observaba, él aún estaba muy chico. De más joven Roberto aún vestía como niño cuando iba a la secundaria, era objeto de algunas burlas de sus compañeros porque siempre fue muy amanerado y afeminado, aunque de finos modales y es que en realidad mi hermana tenía más cuerpo de mujer y actuaba como tal aunque vistiera como niño para ir a la escuela. Lo que más lo diferenciaba de ser mujer era que poseía un miembro bastante grande, tanto como el que años después descubrí que tenía Raúl, pero sin embargo, mi hermana a pesar de sus inclinaciones y de su edad cada vez sentía más predilección hacia las mujeres, aunque se comportara como ellas”.
    
    - Es muy interesante todo lo que me estás diciendo Marisol, pero dices que tu ...