1. Mi tía, mi tío, mi primita y yo (Parte 3)


    Fecha: 30/03/2025, Categorías: Sexo en Grupo Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... pieza. Me acosté en la cama y me empecé a frotar un poco por encima del pantalón. No podía hacerme una paja ahí directamente porque podía entrar Mica en cualquier momento. Está bien que ya nos habíamos hecho la paja juntos, pero tenía que darse la situación, si entraba y me encontraba pajeandome como un cerdo le iba a dar muy mala imagen. Mi esperanza era que llegara, me viera, y me hablara de ayudarme, como había sugerido mi tío.
    
    Estuve un rato entretenido en esa fantasía, sin que nadie entrara. Hasta que en un momento se abrió la puerta y entró Mica. Quizá se había demorado porque no podía ir directo a la
    
    pieza
    
    , por la misma razón que yo no podía ir al baño y quedar como un pajero. “¿Como andás?” me dijo un poco tímida, se la notaba incómoda. “Bien” dije yo. Un diálogo mucho más acartonado que los que solíamos tener. “Que loco lo de recién, no?” me dijo. “Sí”. “Y te debes haber quedado re manija no? Que lástima quela tía no quiso que te la cojas con ropa”. Si ya la tenía parada, la expresión “te la cojas con ropa” me terminó de poner durísimo. No supe que responder, lancé una risita. “Y les duele a los varones quedarse así?”
    
    “Un poquito, los huevos, je”. Unos segundos de silencio. Finalmente dijo “che, no da que te duela, aparte re manija te dejaron.
    
    No querés que...
    
    ”.
    
    Debo haber puesto cara de susto, porque se justificó: “Igual si no querés no. Aparte nada que ver mi culo con el de la tía Cele, que tremendo culo tiene la hija de puta, es una modelo, ...
    ... una actriz porno, no sé”. “Sí, quiero” le dije, y sentí la necesidad de corregir su sensación de que era un pobre premio consuelo. “La tía Cele es terrible yegua, pero vos sos re linda, es distinto. Tu colita es zarpada en linda”.
    
    “
    
    AAAWW” dijo enternecida. Se paró, se apoyó
    
    en la pared,
    
    dándome
    
    la espalda, y me dijo “vení”. Yo me paré atrás de ella. La agarré de la cintura, le olí el cuello. Ella movió el culito, como
    
    indicándome
    
    que me podía empezar a frotar. Y ahí empecé, le apoyé toda mi pija parada y la empecé a frotar fuerte. Ella empezó a gemir. No podía creer las cosas que me estaban pasando, sentir su colita firme y pulposita, que tantas veces había imaginado. Pasados un par de minutos se bajó el pantalón, como a la altura de las nalgas. Cierto que no tenía bombacha!
    
    Yo seguí
    
    frotándome
    
    . “Ay, me lastima el botón de tu pantalón” me dijo. Me lo desabroché y me lo bajé. Solo el boxer se interponía entre mi pija paradísima y su cola exquisita. Me di cuenta de que había empezado a masturbarse. Sus gemidos fueron en aumento, y en pocos segundos estalló en un orgasmo. Yo seguía
    
    frotándome
    
    a gran velocidad, ya a punto de venirme. Ella, mientras con la mano derecha se pajeaba, mientras acababa, con la derecha me bajó el boxer de un tirón. Mi pija parada, a punto de escupir chorros y chorros de semen, ya estaba en contacto con la raya de su cola, con sus nalguitas desnudas.
    
    Ella sacaba culito, y me hacía sentir el calor que venia de su ...