-
Julia y Ramón: Historias de sexo virtual (2)
Fecha: 28/06/2025, Categorías: Sexo Virtual / Sexo a Distancia, Autor: RamonDanesgran, Fuente: CuentoRelatos
Julia tiene 29 años y yo la duplico en edad. Iniciamos esta relación virtual a causa de la pandemia, que produjo muchos cambios en la conducta de la gente. Comenzamos hace casi un año, y lo hemos pasado muy bien. Este es el segundo relato que escribo basado en nuestra tercera sesión de chat. Puede notarse cómo se van dando las distintas situaciones y acomodando gestos y actitudes para ir consolidando una relación en la que cada uno busca darle placer al otro, tanto como encontrar el propio. Con Julia hemos tenido nuestras diferencias y, a veces, situaciones ríspidas, que se superaron gracias a un diálogo directo, honesto y afectuoso. Al principio de este chateo, habíamos estado discutiendo por política y el ambiente estaba un poco tenso. Me pareció oportuno proponerle un ‘break’ y, así las cosas, comienza el relato como sigue: -Bueno. Es algo tarde y tenés que cenar. – le propongo yo. -Así es, - me responde. -¿Seguimos otro día? – Pregunto. -Si Ramón. Cuando digas; yo estoy un rato más acá. – en lo que yo creo percibir una esperanza. -¿Querrías hacer algo? ¿Te espero? - insinúo -¿Qué hacías? – me pregunta -Estaba viendo una serie coreana de intriga y espionaje. – contesto. Tengo que distraerme con algo, porque si no, vuelvo a querer tener cosas contigo. -Ja…ja…ja. ¿De nuevo? – me pregunta sonriendo pícaramente. -Una discusión no, precisamente. – le digo como atajándome. -A ver. ¿Hay un lugar para mi ahí?... ¿dónde me puedo sentar? – En ...
... esa me engancho de inmediato y le contesto: -¡Uy!!!... podría ponerte apoyada sobre mis rodillas, boca abajo, porque te portaste algo malita y tengo que reprenderte cariñosamente. -¡Ey!!!… ¿Qué hago así?…Ja...Ja…Ja. Hoy salí a tomar algo con una amiga, así que estoy en vestido corto, de mangas cortas, con mucho escote… Ja…ja…Ja. – me dice, describiéndose entre sonrisas. -Si. Me di cuenta. Por eso se me ocurrió ponerte boca abajo sobre mis rodillas. Tus nalgas se asoman bien de esa manera y tu escote es muy generoso. – le reconozco admirándola. -Ja…Ja…Ja… Sí. ¡Ojo! … ¿¡Qué me vas a hacer!??? – pregunta sorprendida. -Por ahora mirar. Estás un poco apretada, y por el escote asoman tus poderosas tetas. – Le respondo sin dejar de mirar. -Sí; pero… ¿Por qué me pones así, si me porte bien ayer? – pregunta sorprendida. -Ahora, solo te levanto la pollerita para curiosear. Ayer no sé cómo te portaste, porque no estuvimos juntos. No me diste bola. – le comento. -Ja…ja…ja…con razón decís que me porté mal… ¡Bajame! – me dice con tono imperativo, al que respondo: -Te bajé. Y quedaste entre mis piernas. -Y, ¿qué vas a hacer ahora? – me pregunta curiosa. -¡Tus tetas se asoman por el escote en todo su esplendor!!! – le respondo, engolosinado por esa visión -Ja…Ja…Ja. Estoy arrodillada en el piso. – me indica. -Si. Frente a mí, mirándome pícaramente. Ya conozco esa mirada. – le digo. -Ja...Ja…Ja. – Se ríe divertida - ¿Vos que tenés puesto? - Me ...