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Que maravilla de mujer (capítulo 1)
Fecha: 09/08/2025, Categorías: Grandes Relatos, Autor: Padopas, Fuente: CuentoRelatos
... vagina, pero de pronto Eva se soltó de mí, y se fue corriendo hasta la toalla. Yo la seguí, y vi que, al llegar, ella se tendió en la toalla boca arriba con las piernas semiabiertas mostrándome su vagina mientras me miraba a los ojos, me pareció como que estaba ofreciéndoseme, y me tendí a su lado en la misma toalla poniendo una pierna entre las suyas y mi brazo por debajo de su cabeza, y decidido acerqué mi boca a sus labios y la besé en ellos con deseo. Eva correspondió a mi beso de forma sensual, y sentí que su mano me tocaba mi barrote y me hacía unos breves movimientos de masturbación, entonces me subí encima de su cuerpo dejando mi erecta dureza aprisionada entre nuestros vientres, busqué su boca otra vez y la besé buscando con mi lengua que ella me diera paso entre sus labios, al mismo tiempo yo deslizaba con suavidad mi polla arriba y abajo buscando llegar hasta su grieta, cuando note que estaba entre los pliegues de su vulva, continué allí resbalándola intentando buscar paso suavemente, enseguida noté como los labios de su vulva se me abrían canalizando mis movimientos, y ya deslizándome entre ellos, busqué su entrada del amor, vi que ella cerraba sus ojos en un gesto de placer, y al instante me abría sus piernas acogiéndome entre ellas dándome paso libre a mi ariete. En ese instante sentí como empezaba a penetrarla, noté el calor y la suavidad de su interior, hice varios movimientos para entrar y salir rozándome en sus paredes, y al darme cuenta que ella ...
... subía su pelvis para venir a mi encuentro en cada uno, empujé para metérsela toda, y Eva dejó escapar un gemido junto a mi oído. –Aaaah nooo, nooo. Pero su cuerpo decía todo lo contrario, me decía que sí, y yo sentía como ella me recibía empujando y abriéndome sus muslos, y lo hacía moviendo al mismo tiempo su vientre entre pequeños estremecimientos. Yo empecé a moverme entrando y saliendo de un coño, que sentía suave y ardiente y que notaba como me recibía en cada penetración hambriento de polla. Y empujé con más fuerza clavándosela hasta el final, notando que tenía mi polla totalmente enterrada hasta mi raíz dentro de ese delicioso coño, y ya comencé a moverme entrando y saliendo de ella clavándosela hasta el fondo en cada acometida, y mirándola a los ojos vi que Eva cerraba los suyos poniendo en su cara un claro gesto de placer. –Aaaah que chocho tan ricoo. –Dije sin pensarlo. De pronto abrió sus ojos mirándome fijamente como asustada, se puso muy seria, me echó a un lado sacándose mi intruso de su interior y dijo: –Vámonos ya, que, si no… no se te va a quitar ese problema que tienes. –No si es que ya tengo hasta dolor de huevos. –Tú te lo has buscado, desahógate en casa haciéndote una paja. –Y diciendo esto vi como ella se vestía apresuradamente. Yo me vestí lo más rápido que pude y salí detrás de Eva que vi que no me esperaba, al llegar a su altura le pregunté que le pasaba, pero no obtuve respuesta de ella, y así en silencio llegamos a casa y ...