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En una supervisión
Fecha: 15/08/2025, Categorías: Grandes Relatos, Autor: El ingeniero, Fuente: CuentoRelatos
... cuenta que su marido estaba en su casa, así que busqué al maestro de obra para que me ayude; según las indicaciones que lo di el maestro dispuso al personal y encargó los trabajos a realizarse, y el se encargó de invitarlo al marido sus cervecitas y que yo aprovecharía para poder verla a mi amada, así pasó y de tanta ansiedad por la espera me acerqué a su casa a verificar el trabajo, cuando fui, ella esta bien vestida y como siempre tan linda, lo pregunté por su marido y me dijo que había salido y que estaban tomando con el maestro. Empecemos a conversar un rato y su hijita de dos añitos estaba jugando en su patio con sus juguetes. Lo dije, veo que ya está terminando la construcción de tu baño y que estaba quedando bonito, ella me respondió ¡sí ing., gracias!, ahí lo invité a acompañarme a ver y ella aceptó sonriente, entramos al baño y de verdad estaba quedando bonito, ahí me abalancé sobre ella y ella no se resistió, la pegué a la pared y la empecé a besar, hice que sus brazos me abrazaran y empecé a acariciarla, por suerte mía aquel día llevaba puesta una falda y que eso me ayudó a poder tocarla su hermosos muslos y su delicioso trasero, estuve besándola aproximadamente 3min y estaba muy excitado, mis manos ...
... apretaban esos hermosos glúteos tiernos, redonditos y duritos, que delicioso, así que ya no aguanté y decidí bajarme el pantalón y lo bajé sus bragas y al tocarla, la sentí húmeda, su chuchita era chiquita y al meterlo mi dedo la sentía apretadita; me agaché y la penetré, luego procedí a agarrar su trasero de manera fuerte, ella continuaba abrazándome y continuábamos besándonos con nuestras lenguas intensas, lo hice el amor paradito, un poco mas de 10 minutos, y luego eyaculé todito dentro de ella y no lo saqué hasta que mi pene perdiera su dureza erecitl, fue un sexo muy delicioso. Luego procedí a ponerme de cuclillas para poder recorrerla sus pantorillas y sus muslos, tenía una piel suavecita, asuuu le dije que era el amor de mi vida. Así continuamos besándonos un rato más y en cada instante yo seguía recorriéndola con mis manos, en especial agarrando su hermoso traserito, hasta que su hijita empezó a llorar y buscarla a su mamá, solo fue un polvo delicio aquel día, me despedí con un rico beso, con lengua adentro y lo dije que por ella volveré lo más pronto posible. Así fue. Si gustan saber más de estas escenas y quizás tengan preguntas por momentos no narrados por lo breve que redacté, no olviden en comentar.