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Despertares y pesadilla
Fecha: 22/08/2025, Categorías: Grandes Relatos, Autor: marori73, Fuente: CuentoRelatos
... stop es FUEGO, peo nunca en los 3 años que lleva aquí, la ha usado, su nivel de aguante al dolor es elevado, y además es muy zorra, se corre como una loca. Veo que las señoras se han fijado en Damián. Es muy complaciente y muy sumiso. Le encanta ser humillado y usado. Si lo desean, pueden solicitar el cambio de sumiso y probar a media noche con él, solo llamen y se lo traigo. Que disfruten Dicho esto se fue con las dos mujeres y los dos hombres. María entro, se dirigió a una esquina y se arrodillo sin mediar palabra, con la vista siempre al suelo. Manuel fue al cuarto y nos pidió que le acompañáramos a ponernos cómodos. Nos desnudamos y salimos fuera. No sabía bien por dónde empezar y el tomo las riendas. -Vanesa, dijo a su hermana, ven a la cruz. Vanesa fue sin decir nada, y se puso de cara a ella. Manuel la sujeto con las correas que había por las muñecas y los tobillos, en forma de x totalmente abierta, indefensa y expuesta. A Silvia la llevo a un potro, donde apoyándola sobre el vientre, amarro sus manos a un lado y las piernas totalmente separadas a las patas del potro, con su culo y coño bien expuestos y abiertos. Llamo a María y la hizo tumbarse en una mesa de madera, con una gran polea en uno de los lados, era la típica donde se estiraba a los presos hasta desmembrarlos. La ato de piernas y manos, boca arriba, y le puso una mordaza. Yo ya no cabía en mí de excitación. 3 mujeres totalmente indefensas y expuestas para nuestro deleite, uso y ...
... disfrute. Fui directamente a la mesa y tense la polea un par de vueltas. El cuerpo de María se tenso, arqueando la espalda y exponiendo sus enormes tetas. Agarre una fusta y se las empecé a golpear, dejando varias marcas rojizas en ellos. Tense un poco más la polea y le puse unas pinzas en los erguidos pezones. Eran metálicas y bastante fuertes, y apretaban sin piedad. María se retorcía y babeaba, pero no soltó ni un gemido, sin embrago su raja empezaba a lubricar, y su cuerpo a sudar. Me fije en Manuel, que había amordazado a su hermana, y comenzaba a azotarla con un látigo de varias colas. Le daba bastante fuerte, porque las marcas se dejaban ver enseguida. Le comete que no la marcara mucho, que nos quedaban días de playa, a lo que, con cara de resignación acepto, después de descargar un golpe más duro que los anteriores, respondido por un ahogado grito de Vanesa. Le unto aceite en la espalda y nalgas, para que los latigazos doliesen igual pero marcaran menos. Me dirigí a mi cuñada, amarrada al potro, y aun sin usar, intentado ver que hacíamos, per o no podía desde su posición. Para su mayor tormento, le vende los ojos y le tape la boca también. Unte su culo con mucho aceite y le lubrique bien sus dos agujeros, para después darle unos azotes con una raqueta de piel. A pesar del aceite, enseguida se puso rojo. Yo necesitaba follar ya o mi polla iba a estallar, cuando vi a Manuel haciéndolo con su hermana en la cruz, de manera bastante fuerte. Parece que los dos estábamos ...