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Despertares y pesadilla
Fecha: 22/08/2025, Categorías: Grandes Relatos, Autor: marori73, Fuente: CuentoRelatos
... Con esta letra las 2 perteneceremos a ambos, que os parece? Manuel y yo nos miramos y casi al unísono preguntamos: -Estáis seguras? -Si, amos, respondieron las 2 a la vez -Ok, vamos a ello Manuel cogió el hierro y lo puso en el fuego, mientras yo me acerque a Silvia y tense un poco más la polea. Un quejido salió de su boca, arqueando aun más su espalda, eso me excito bastante. -Marcas tu a Silvia y yo a Vanesa? Dijo Manuel -Perfecto, respondí. Algún sitio concreto? -Elige tú, me dijo. Aprovechando la postura del torno, decidí marcarla en la entrepierna, muy cerca de vagina, pensé que sería muy erótico ver esa marca ahí, y además, practico, pues podría seguí usando bikini sin que se viera. Tome el hierro que lucía al rojo vivo, lo acerque, Silvia cerro fuertemente los ojos, apretó los labios, y la marqué. Un fuerte grito salió de su boca, y lagrimas recorrieron sus mejillas. En la postura que estaba, le era imposible retorcerse, mientras yo aguantaba el hierro firme, hasta que empezó a enfriar. Al retirarlo, una preciosa y labrada R quedo impresa en la zona, enrojecida y quemada. Cuando cicatrizase, luciría preciosa. Vanesa, veía horrorizada, que la idea igual no había sido tan buena. -Es un sitio perfecto para marcar, hermanita, te toca, dijo Manuel, mientras yo soltaba a Silvia para dejar el sitio libre para ella. La acompañe a la ducha y volví para el marcado de mi mujer. Si alguien me hubiese dicho meses atrás lo que estaba pasando, y el ...
... grado de lujuria y vicio que estaba alcanzo mi mujer en esta mazmorra, hubiera dicho que estaba loco. Puesta en torno, empecé a girar, y de primeras aguanto una vuelta más que su cuñada. Gire otro poco mas y empezaba a gemir y arquear, pero sin quejarse, un poco más, un poco más, hasta que empezó a rogar que parase. Menos de 2 vueltas le faltaron para alcanzar el límite de María, increíble. Lucía espectacular, estirada y arqueada al máximo, el cuerpo brillante por el sudor y los pechos expuestos y desafiantes. Pensé en como estaría uno de ellos con la marca muy cerca del pezón y me empalmé de inmediato. -No estaría mal marcarle las tetas eh? Dijo su hermano -Me has leído el pensamiento, respondí, pero se vería demasiado -Hacerlo, lo luciré orgullosa, jadeo Vanesa Manuel y yo nos miramos atónitos, y este no le dio tiempo a arrepentirse, estaba deseando hacerlo. Tomo el hierro, y muy cerca del pezón por la parte interna del pecho izquierdo, la marcó. El grito fue bastante intenso y el gesto de dolor también. Las lágrimas cubrían su cara y el sudor su cuerpo. Manuel mantuvo el hierro candente durante unos segundos más. Silvia observaba atónita desde la puerta del cuarto, y se acerco para calmar y consolar a su cuñada, besándola profundamente la boca, mientras estimulaba su clítoris con la mano. Manuel retiro el hierro y la preciosa letra, lucia, hinchada y enrojecida, en su pecho, muy cerca del pezón. Era una dolorosa obra de arte. Afloje un poco la polea, ...